La escalada de tensión entre Junts y Esquerra Republicana por las palabras de su portavoz en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, se ha disparado. Lejos de detenerse, aumenta a medida que pasan las horas. La diputada de Junts per Catalunya Pilar Calvo ha acusado este jueves a Rufián de haber convertido la tribuna de oradores de la cámara baja en un «pelotón de fusilamiento» para hacer un «a por ellos» contra los siete diputados de la formación de Carles Puigdemont en Madrid, señalándolos el pasado martes, al «más puro estilo Vox» durante el debate sobre el decreto de prórroga forzosa de los alquileres. El portavoz de ERC nombró uno por uno los nombres de los diputados, sacó un billete de 50 euros en la tribuna diciéndoles que era la «bandera» del partido y también explicó que habían iniciado una campaña en las redes contra el posicionamiento de Junts, cuyos comentarios quiso entregar al grupo liderado por Míriam Nogueras, que no recogió los papeles que les acercaba.
La tensión generada ha llegado al punto de que la diputada Marta Madrenas, que defendió el no al decreto, fue acosada por un hombre cuando salía de la cámara española, quien le lanzó una escupida. Rufián ha afirmado que no le preocupa «la tensión» con Junts, y la dirección del partido republicano guarda silencio públicamente, pero fuentes de la formación creen que su líder en Madrid está «desatado», hasta el punto de que una de las personas consultadas por El Món asegura: «ERC no existe en Madrid, solo existe Rufián».
El líder de la formación de Oriol Junqueras en el Congreso ha lamentado que se increpe a los diputados en la calle, pero ha añadido que él no tiene «miedo» de los de Carles Puigdemont, ni «de sus [diarios] digitales, periodistas y opinadores [sin concretar a qué y quién se refiere]» porque está «en quinto [curso] de campañas» de Junts. Dos fuentes republicanas atribuyen esta conducta de Rufián a un «problema de ego» y al efecto Madrid. «Madrid, y todo lo que lo rodea, trastoca», aseguran sobre el diputado que aboga, sin el aval de su formación, por un frente para unir a los partidos a la izquierda del PSOE. De hecho, otra fuente señala que el discurso contra Junts y «en castellano» que hizo el martes Rufián iba en el sentido de sus aspiraciones políticas. «Parece que esté tensando la cuerda para que lo echen», afirma una tercera fuente republicana, que remarca que el partido quería poner el consorcio de inversiones en el centro del debate y desde hace dos días solo se habla de Gabriel Rufián.
De hecho, el mismo Rufián ya desafió a ERC cuando aterrizó en Barcelona para presentar su propuesta con Irene Montero. Allí, pidió al partido que liderara su propuesta, y soltó: «Si me va el cargo, me voy a casa». Fuentes de ERC también remarcan que hace tiempo que no hay reuniones entre los grupos catalanes en Madrid, un punto que también confirman fuentes de Junts, que subrayan que no hay relaciones institucionales entre los dos grupos. Sí que hay, sin embargo, relaciones personales entre diputados para tratar temas puntuales que se debaten en comisiones.
Fuentes de Junts critican el mal estilo de hacer política de Rufián y la tensión que genera con sus intervenciones. Después de que Carles Puigdemont haya dicho que «ensucia la memoria» de ERC, fuentes de Junts también detallan que hay otros dirigentes republicanos que les trasladan su desacuerdo con el posicionamiento del líder republicano en Madrid, pero al mismo tiempo lamentan que haya silencio público.

Junts informa a los Mossos de una campaña de «desinformación»
En medio del choque con Rufián, la portavoz de Junts en Madrid, Míriam Nogueras, ha denunciado una campaña de «desinformación y de señalamiento» a través de las redes por parte de Francesc Roca, militante de ERC y secretario de política municipal en Sant Martí. El tuit de Roca, que posteriormente ha borrado, exponía los supuestos ingresos mensuales por alquileres de los diputados de Junts en Madrid. «No tengo ningún piso en alquiler (de hecho, no tengo ningún piso). ¿Aún tienen activa la estructura B?», ha replicado Nogueras. En este sentido, fuentes de Junts han detallado a este diario que han informado a los Mossos de «toda la información falsa que se ha publicado», aunque después se haya borrado.
El presidente de Junts, Carles Puigdemont, que equipara la forma de hacer política de Rufián con la de Ciudadanos, ha hecho referencia a esta campaña de desinformación y ha criticado que «continúan ensuciando la democracia y envenenando la conversación política de los catalanes». En este sentido, ha remarcado que este «es el modus operandi de la ultraderecha» y ha celebrado que se haya informado de la campaña a los Mossos. «Espero que esta difamación y ataque al honor no quede impune, aunque ya sé qué suele pasar cuando los denunciantes somos nosotros (es decir, no pasa nunca nada)», ha concluido.

