Malú es otra persona ahora que ha dejado atrás la etapa más complicada de su vida. La cantante ha resurgido y lo ha celebrado con la publicación de Quince, uno de los discos más especiales de su carrera tal como ha reconocido en una entrevista muy sincera en El Hormiguero. No es la primera vez que dice que ha tocado fondo, pero nunca la habíamos escuchado dar tantos detalles de la ansiedad y los problemas de salud mental que ha tenido que enfrentar. De hecho, confiesa haberlo pasado «muy mal» porque ha «sufrido» mucho: «He pasado toda la vida pensando que no sabía cantar y que estaba mintiendo a todos«. No ayuda que se haya creado un personaje para cuando subía al escenario: «He estado toda la vida detrás de ella, ya que yo era una persona tímida e insegura. Cuando perdía el control me ahogaba en ansiedad«.
La burbuja estalló en 2018, ha explicado ahora, cuando tuvo que detenerlo todo por culpa de una lesión en el tobillo: «Fue un drama cancelar la gira porque dejé a mucha gente sin trabajo y a los fans sin conciertos. Cuando pasó el ruido y me quedé en silencio, aparqué a Malú mucho tiempo. Cuando tuve que volver, no la encontraba y tuve una crisis porque sentía que no podría volver a cantar».
Con muchísima ansiedad, miedo y sin poder dormir; no fue una época fácil: «Me di cuenta de que estaba mal desde hacía años«. Fue en ese momento que Malú empezó a ir a terapia, lo que cree que la ha salvado: «Me ha cambiado la vida y ahora soy superfeliç«, ha asegurado. La artista había sufrido muchos problemas de autoestima en el pasado, hasta el punto de que no creía ser ella quien cantaba en el primer disco que sacó: «Le dije a mi madre que había empezado a cantar para evitar ir a la escuela, que yo no sabía cantar«.

El peor momento de vergüenza de Malú en el escenario
En esta entrevista, Malú también ha sacado a la luz uno de los momentos que más vergüenza ha pasado en el escenario. No se lo esperaba, pero Pablo Motos ha aprovechado la confianza que se tienen para comentar en directo qué pasó: «Sé que, un día, llegaste al concierto hinchada porque comiste bastante antes de la actuación». La cuestión es que, cuando tocaba dar las gracias, le salió un eructo. Ahora, un tiempo después, lo ha reproducido con humor: «Me salió un poco más de aire de lo previsto y fue un poco tenso«.
En ese momento, Malú asegura que quiso «morirse» porque sintió mucha vergüenza. Se le había escapado un eructo en directo delante de sus fans. El público la tranquilizó porque quisieron restarle importancia: «Comenzaron a corear ¡Es humana!«.

Unas confesiones que habrán gustado a sus seguidores, que siempre aplauden verla en televisión con tantas ganas de hablar.

