Masterchef ha elegido a su flamante ganadora en una final tensa que ha tenido sorpresas. Esta ha sido la edición menos vista del concurso y esto se ha evidenciado en la audiencia del lunes, un 11,5% de share -y un 12,6% en el estado español, aún más pobre de lo habitual- que queda muy alejado de lo que han llegado a hacer otros años. Sí que han sido líderes por delante del 7,9% y el 6,7% de los capítulos de La cas nostra, pero es que la cosa es aún más grave si tenemos en cuenta que el programa se alarga hasta las dos de la madrugada y esto hace que sea más fácil obtener una cifra más alta.
Los seguidores del concurso gastronómico también han lamentado que ha sido la que menos nivel ha demostrado, con unos concursantes que no han caído muy bien y que tampoco han cocinado con tanta profesionalidad como en las anteriores. La única que se lleva todas las alabanzas es Marta Delicious, la nueva miembro del jurado. Ha encantado el fichaje de la catalana, ya que ha aportado frescura y ha cocinado más en una edición que su antecesora –Samantha Vallejo-Nágera– en toda su carrera allí.

En cuanto a la gran final, lo más destacado es el triunfo de Camilla. Los miembros del jurado han tenido claro que debía ser ella la ganadora prácticamente desde el principio, ya que ha sido quien mejores elaboraciones ha preparado. Parte de la audiencia sospechaba que podrían dar el premio a Chambo, pero un error de Camilla hace unas semanas -cuando publicó una foto en Instagram de la final- avanzó que al menos ella sería una de las finalistas. La concursante italiana ha sido la afortunada que se ha llevado el trofeo, los 100,000 € de premio y la publicación de un libro de recetas.
Entre las críticas de los telespectadores, otra vez que la decisión final se emitiera más allá de las dos de la madrugada. La ganadora no tenía muchos apoyos, ya que a lo largo de la edición ha soltado tonterías. Sí que parece que todos están de acuerdo en que es quien ha evolucionado más, al menos ha ido ganando más adeptos de los que tenía al principio cuando nadie podía ni verla.

Mel i mató, una receta atrevida en la gran final de Masterchef
Camilla ha acabado convenciendo al jurado, que en esta ocasión contaba con un tres estrellas Michelin como Joan Roca. Su menú lo ha hecho inspirado en Ibiza, Italia y Cataluña porque son los tres lugares donde ha vivido. Ha gustado muchísimo que se atreviera a presentar un guiso de pescado con arroz y aceite de clorofila; otra elaboración buena y típica de los Países Catalanes: «Este plato es un triple salto mortal con éxito«, lo han aplaudido. El plato principal consistía en unos gnocchi con salsa de parmesano y crema de setas. Y, de postre, ha apostado por un clásico como es el mel i mató que se ha llevado un montón de alabanzas. No se ha quedado con la receta típica, sino que ha querido ir un poco más allá con su toque personal acompañándolo de helado de leche de oveja.
Que se haya atrevido a hacer esta receta en una mesa con tres catalanes tiene mérito: “He querido pensar en la espectacular familia de mi marido, que me ha dado un amor increíble». En la mesa del jurado, efectivamente tres cocineros catalanes como son Marta Sanahuja, Jordi Cruz y Joan Roca. Los ha convencido, claro que sí: “La gracia de este mel i mató es la sencillez del plato y tú lo has elevado a unos postres de restaurantes sin mucho artificio, pero dándole un lugar grande y haciéndolo muy bueno”, le ha dicho Jordi. Y el gran Joan Roca también lo ha aplaudido: “Es una interpretación de mel i mató espectacular con un alto nivel de resolución técnica. Son unos postres de alta cocina que podrían estar perfectamente en un restaurante con 3 estrellas Michelin”.


Que hayan invitado a Mariló Montero a ver el espectáculo ha hecho gracia, de la misma manera que los hayan sometido a las pruebas clásicas de cada año. La ganadora es la más impulsiva, una aspirante de carácter y un poco controladora. No se ha cortado cuando le han preguntado qué le parecía que estuvieran sus padres acompañándola, una familia que se rompió cuando los padres se separaron: «Yo le he tenido mucha rabia a mi padre cuando era pequeña, pero ahora no me pierdo ningún momento de la vida sin él. Hoy están mis padres aquí juntos después de muchos años, gracias».

Una edición que ha pasado sin pena ni gloria por una cadena que, al menos, tiene la alegría del Mundial de fútbol.

