Lamine Yamal ha organizado una macrofiesta por su 19º cumpleaños en una finca a las afueras de Barcelona que es conocida por las bodas preciosas -y carísimas- que se celebran allí. Después del escándalo que generó la fiesta del año pasado, cuando se supo que había contratado chicas de compañía y personas con enanismo, ha preferido pagar más dinero y garantizar que habría privacidad absoluta. Sin embargo, lo que no ha podido evitar es que se filtren algunos detalles a la prensa. ¿Por ejemplo? La localización de la fiesta, la lista de invitados, el capricho carísimo que ha contratado o los regalos que ha dado a los invitados.
El futbolista del Barça alquiló el Mas de Sant Lleí y, allí, convocó a un grupo de amigos e influencers que quedaron boquiabiertos con el espectáculo que les había preparado. Se había dicho que la celebración sería a las nueve de la noche, pero un periodista de Lecturas que se desplazó hasta allí fue testigo de la llegada de jugadores culés a partir de las seis de la tarde. Con el coche particular o de esos con los cristales tintados, todos llegaban con ganas de pasarlo bien.
La lista de futbolistas que lo acompañaron en esta celebración es larga, ya que se vieron a Pau Cubarsí, Dani Olmo, Frenkie de Jong, Marc Casadó, Fermín López, Gerard Martín, Joan García, Wojciech Szczesny, Marc Bernal, Jules Koundé y Héctor Fort. Sin embargo, no solo fue una reunión de deportistas. De hecho, gracias a Instagram hemos visto a Dulceida, Alba Paul o Bad Gyal entre las invitadas. No se sabía que eran amigas de Lamine, pero también puede ser que las haya incluido en esta lista porque son personalidades del star-system catalán que «debían estar allí». Los cantantes invitados, que previsiblemente también actuaron, fueron estrellas de la talla de Ozuna, Myke Towers, Anuel AA o Morad.


Fotomatón, fast food y mucha música en la fiesta de Lamine Yamal
Todas iban estupendas, unos looks que les fueron bien para algunos momentos de la fiesta como cuando colocaron un fotomatón para hacerse instantáneas divertidas. Y, como muchos sospechaban, el dispositivo de seguridad que se montó en la entrada fue fuerte: con tres controles de acceso y drones con cámaras termográficas para vigilar el perímetro de la finca.
La fiesta se alargó hasta las 3 de la madrugada, sin fuegos artificiales ni helicópteros. ¿Y el menú? Se sabe que incluyó carne, pescado y jamón, con especial protagonismo del catering japonés de Nomo, que ofreció sushi y nigiris. Más tarde, Lamine pidió comida de McDonald’s por valor de 1.200 euros.


Parece que los invitados se fueron con regalos, según dicen, ya que se les ha visto con productos de una marca de crema solar y chanclas. Hacia las 2.45 h, Lamine Yamal habría abandonado la finca con su familia en tres furgonetas con los cristales tintados. Sin embargo, la celebración no terminó ahí: algunos invitados continuaron la noche en una after party en la discoteca Shoko de Barcelona, mientras que otros optaron por ir directamente al hotel donde tenía una habitación reservada.

