Marius Borg, el hijo más polémico de Mette-Marit de Noruega, se encuentra a poco más de dos semanas de iniciar su juicio tras ser acusado de más de una treintena de delitos. La fiscalía del país nórdico ha acusado al joven de cuatro casos de violación que habrían tenido lugar entre los años 2018 y 2024, además de varios casos de maltrato a sus parejas. Un lote completo para la princesa noruega que ahora debe ver cómo su hijo acaba de confesar a solo dos semanas del juicio que ha transportado kilos de marihuana. Será el próximo 3 de febrero cuando Marius reciba el veredicto de los jueces, pero todo apunta a que los resultados no serán nada favorables para él.
El primogénito de Mette-Marit, el hijo que tuvo con su primer marido, Morten Borg, está acusado de delitos muy graves como actos violentos, daños, alteración del orden público, filmar órganos sexuales e infracciones de tráfico, entre muchas otras. Lo que ahora ha sorprendido a todos es que cuando queda tan poco tiempo para su juicio, haya decidido confesar a su abogada que ha transportado varios kilos de marihuana.
Confesión muy loca del hijo de Mette-Marit de Noruega
Según recoge la abogada del joven noruego en un escrito a la agencia noruega NTB, Marius «admite la culpa de este episodio antiguo» y defiende que solo lo hizo «una vez» y transportó marihuana «del punto A al B sin ganar una corona», recoge el texto. Además, Marius «también admite los otros puntos nuevos de la acusación». Una confesión muy loca que no tiene mucho sentido sacar a la luz antes del juicio que le espera y que podría agravarse una vez tenga a los jueces delante, sumando un nuevo delito dentro de su larga lista de infracciones.
¿Qué detalles han salido a la luz de esta nueva ilegalidad del royal noruego? Según la información que recoge este medio, el joven «recibió tres kilos y medio de marihuana» el mes de julio de 2020 y los habría llevado «a otra persona en Tønsberg, al sur de Oslo», recoge El Español. Ahora bien, no es el único delito que se suma a su colección, sino que además del delito de drogas, hay que añadir uno más de tráfico de estupefacientes y de romper la prohibición de acercarse a una persona. El hijastro de Haakon de Noruega se ha convertido en el quebradero de cabeza directo de la familia real noruega.

Investigaciones policiales y decenas de delitos a la espera de juicio
Como decíamos, no será hasta el próximo 3 de febrero que conoceremos cómo terminan todos estos meses de investigaciones policiales y acusaciones contra el joven más polémico de la familia. De las acusaciones de la Fiscalía destacan muchísimos «actos graves que pueden dejar huella y destruir vidas», según explicó el fiscal general del país. Un futuro que pinta muy negro para Marius que incluso podría enfrentarse a una pena máxima de 10 años de prisión. Con casi 30 años, Marius Borg ha tenido una vida de altibajos, pero ni las atenciones que ha recibido en palacio, ni las mejores educaciones y normas de protocolo han podido evitar que cometa delitos y cumpla con el comportamiento ejemplar que se le exige. Por ahora, habrá que esperar para saber qué dice el tribunal sobre el caso y cómo afecta su última confesión a la hora de encontrarse con los jueces.
Todo esto se suma a los graves problemas de salud de la princesa Mette-Marit, que ve cómo su hijo está implicado en un caso tan escandaloso y al mismo tiempo continúa sufriendo graves crisis de la fibrosis pulmonar que padece que incluso se han llegado a plantear un posible trasplante de pulmón.

