El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha comparecido este sábado tras el ataque a Venezuela que ha permitido detener al presidente Nicolás Maduro. Lo ha hecho con casi tres cuartos de hora de retraso desde Palm Beach (Florida) y justo después de publicar a través de las redes sociales la primera fotografía de la captura del líder venezolano. «Ningún país del mundo habría podido hacer lo que los Estados Unidos ha logrado esta pasada noche […] Ha sido un ataque mortal, lo hemos capturado junto con su esposa, Cilia Flores, y ambos ahora enfrentan la justicia estadounidense. Ambos han sido enviados a Nueva York para ser juzgados», ha asegurado Trump prácticamente al inicio, dejando entrever que ha habido víctimas mortales en la operación.
En su esperada comparecencia, el jefe del ejecutivo estadounidense ha asegurado que los Estados Unidos controlarán el país hasta que se pueda hacer lo que ha denominado como «transición segura«. «Queremos hacerlo con sensatez […] Nos quedaremos hasta el momento que se pueda hacer esta transición y dirigiremos el país hasta entonces«, ha subrayado, añadiendo que no se pueden arriesgar a que algún otro actor aproveche el vacío de poder. «No permitiremos que eso suceda», ha garantizado. Sobre cómo será este control del país y quién se encargará, ha evitado dar detalles más allá de asegurar que se trata de personas de su círculo más cercano. «Tenemos un grupo de personas de muy alto nivel que dirigirán el país y construirán las infraestructuras petroleras«, ha precisado, esquivando de esta manera mencionar explícitamente tanto a la líder de la oposición, María Corina Machado, como al candidato presidencial opositor venezolano, Edmundo González, como posibles reemplazos de Maduro.

Trump también ha afirmado que las fuerzas armadas están preparadas para una nueva ofensiva si el movimiento chavista opone resistencia. «Estamos preparados para hacer una segunda ola de ataques si fuera necesario. De hecho, lo dábamos por hecho, pero creo que el primero tuvo tanto éxito que quizás no tendremos que hacerlo», ha dicho. El presidente ha confirmado que ningún miembro de las fuerzas estadounidenses resultó herido o muerto durante la ofensiva. Durante la rueda de prensa, el jefe del ejecutivo ha explicado que parte de la intervención estadounidense pasará porque empresas petroleras de EE. UU. aterricen a partir de ahora en Venezuela, «gasten billones de dólares y empiecen a ganar dinero para el país». Esto hará -según el líder estadounidense- que los venezolanos sean «libres». «Permitiremos que la gente sea rica e independiente […] Que Venezuela sea grande otra vez», ha indicado.

Fotografía y acusaciones
La fotografía de Maduro compartida por el presidente de los Estados Unidos muestra al líder venezolano a bordo del barco USS Iwo Jima. Está de pie, tiene los ojos tapados por una especie de antifaz y sostiene en las manos una botella pequeña de agua mineral. A su lado, un individuo del cual solo se aprecia que tiene impresas las iniciales de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (la DEA) en el uniforme. Una vez desembarque en territorio estadounidense, Maduro debería llegar ante los tribunales estadounidenses «como líder de la organización narcoterrorista Los Soles«, un supuesto cartel identificado por la inteligencia estadounidense en los años 90 con el que vinculan varias caras conocidas de la política de América Latina, especialmente en Venezuela.

Así pues, la acusación que pesa sobre Maduro es de «narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para utilizarlos contra los EE. UU.». Cabe recordar que Maduro ya fue acusado formalmente por la justicia estadounidense de delitos de corrupción y narcotráfico en el año 2020, aún bajo el primer mandato de Donald Trump. Se llegó a poner una recompensa por su captura, que había ascendido hasta los 50 millones de dólares en los últimos meses. De hecho, el cartel Los Soles entró en la lista estadounidense de organizaciones terroristas internacionales a mediados del mes de noviembre, coincidiendo con las primeras operaciones del ejército estadounidense contra supuestas embarcaciones cargadas de estupefacientes en el Pacífico y el Caribe.
En la misma rueda de prensa, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha detallado que a Maduro se le han puesto sobre la mesa «muchas ofertas generosas» para rendirse, pero ha decidido siempre «actuar como un salvaje». Trump ha añadido que en los últimos días habló precisamente con el líder venezolano para pedirle que diera un paso al lado. «Le dije que tenía que rendirse y parecía que estaba muy cerca de hacerlo. Debería haberlo hecho», ha rematado.





