Pedro Sánchez considera la operación militar de EE.UU. en Venezuela como un «precedente muy peligroso». Según el presidente del gobierno español, la actuación ordenada por el presidente Donald Trump es del «todo ilegal» y tiene por objetivo apropiarse de los recursos del país. El pasado sábado, fuerzas especiales del ejército estadounidense atacaron Venezuela y detuvieron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Este martes, Trump ha acusado a Maduro de matar a millones de personas y de tener una cámara de tortura en medio de Caracas.

Sánchez ha hecho estas declaraciones en una rueda de prensa en París. El Estado español ha sido uno de los siete países europeos que ha firmado un texto en defensa de la autonomía de Groenlandia ante el afán imperialista de Trump, que hace meses que amenaza con tomar el control de la isla del Ártico. “Groenlandia pertenece a su pueblo. Corresponde únicamente a Dinamarca y a Groenlandia decidir sobre las cuestiones que conciernen a Dinamarca y Groenlandia”, dice el comunicado de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, el Reino Unido y Dinamarca.

El empresario Elon Musk y el presidente de EE.UU., Donald Trump, en una conferencia en la Casa Blanca / EuropaPress

Un orden internacional basado en reglas

El presidente del ejecutivo español ha defendido «un orden internacional basado en reglas», lo cual hace que el mundo no se rija como «la ley de la selva». «La operación en Caracas supone un precedente terrible y un precedente muy peligroso, un precedente que por cierto nos recuerda a agresiones pasadas y que empuja al mundo a un futuro de incertidumbre e inseguridad como el que ya sufrimos tras otras invasiones», ha remarcado. Sánchez considera que el ataque tiene como único objetivo «cambiar el gobierno de otro país para apropiarse de sus recursos naturales».

Sobre el futuro del país, Trump ha dicho este martes que no tiene intención de convocar unas elecciones de manera inmediata en Venezuela. “Primero tenemos que arreglar el país. No se pueden celebrar elecciones. Es imposible que la gente pueda votar”. A juicio de Sánchez, el Estado español puede jugar un papel de mediador que acabe en unas elecciones limpias, en las cuales el pueblo venezolano pueda votar en libertad y decidir libremente sobre su futuro.

Primera fotografía de la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro compartida por el gobierno de los Estados Unidos
Primera fotografía de la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro compartida por el gobierno de los Estados Unidos

Sánchez no reconoce a Maduro

Sánchez ha asegurado que no reconoce el régimen de Maduro al considerar que no se respetaron las reglas democráticas en las pasadas elecciones, pero esta falta de legitimidad no se puede responder con una ilegalidad, ha valorado.

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