Las fuerzas militares de Estados Unidos e Irán intercambian ataques en la zona del estrecho de Ormuz, a pesar de que Trump ha subrayado este jueves ante la prensa, en declaraciones recogidas por Europa Press, que el alto el fuego «está vigente» y que su administración continúa «negociando» con vistas a un posible acuerdo que ponga fin al conflicto de Oriente Medio, iniciado el 28 de febrero con Israel contra el país persa.

Sobre la continuación de los ataques en Ormuz, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha defendido que responden al lanzamiento, por parte de la República Islámica, de «múltiples drones y pequeñas embarcaciones», al tiempo que tres destructores estadounidenses «transitaban por la vía marítima internacional». Justifican su respuesta a los ataques iraníes como «legítima defensa» y agregan que «ningún activo estadounidense ha sido impactado», neutralizando «las amenazas entrantes». Sin embargo, el CENTCOM aclara que no buscan una «escalada», pero Trump ha calificado el cruce de ataques como «un golpecito de amor» a los dirigentes «lunáticos» iraníes que, «si tuvieran la oportunidad de usar un arma nuclear, lo harían sin dudar».

El destructor de la Armada estadounidense USS Mason en aguas de Oriente Próximo. CENTCOM
El destructor de la Armada estadounidense USS Mason en aguas de Oriente Próximo. CENTCOM

El dirigente de la Casa Blanca ha aseverado que su ejército ha «derrotado» al iraní. Además, ha indicado que si el alto el fuego no estuviera vigente, se vería un «gran resplandor saliendo de Irán», por lo que considera que si el acuerdo «no se firma», el país asiático «lo pasará muy mal». A juicio de Trump, el país de los ayatolás tiene más necesidad de sellar un pacto que él mismo.

En esta línea, un portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya (KCHG) ha denunciado ataques estadounidenses contra dos barcos, uno de ellos un petrolero iraní, en la isla de Qeshm y en puntos de la costa en el estrecho de Ormuz. Teherán, en respuesta, ha atacado embarcaciones militares estadounidenses. En una nota difundida por la agencia de noticias Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, este portavoz también ha acusado a Washington de haber atacado «zonas civiles en la costa de Jaur Mir, Sirik y la isla de Qeshm», recalcando que ha ejecutado los ataques «en colaboración con algunos países de la región» y amenazando que la nación «criminal y agresora de Estados Unidos» y los países que lo apoyan «deben saber que la República Islámica responderá con contundencia».

Irán quiere «controlar» el estrecho de Ormuz

Ambos bandos mantienen sus narrativas triunfantes. En este sentido, el vicepresidente primero de Irán, Mohamed Reza Aref, ha defendido que la República Islámica pronto logrará la victoria y ha subrayado que la intención de los persas es «controlar» el paso estratégico de Ormuz. «Pronto celebraremos nuestra fiesta de la victoria, y las sanciones y presiones que han impuesto a la nación iraní en los últimos años se levantarán con la victoria de la nación», ha considerado el miembro del ejecutivo del país del Próximo Oriente en declaraciones a la cadena estatal Press TV que han sido citadas por la agencia Europa Press.

Por este motivo, ha avanzado que Irán está decidido a «controlar» el estrecho, una ventaja estratégica que argumenta que «en los últimos años» no han aprovechado. Reza Aref, así, reivindica que el enclave que conecta los golfos Pérsico y de Omán «es propiedad absoluta de Irán». El objetivo iraní, según manifiesta el vicepresidente, es la generación de unas condiciones favorables para que los países de la región deseen colaborar con Teherán.

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