Irán y EE.UU. están atrincherados en su posición para poner fin al conflicto en Oriente Próximo. El país persa, mediante las declaraciones recogidas por Europa Press del portavoz del ministerio de asuntos exteriores, Esmaeil Baghaei, ha defendido este lunes que su última oferta es «legítima y generosa», después de que el presidente republicano haya afirmado que el documento entregado por el país de los ayatolás sea «totalmente inaceptable». «Pedimos el final de la guerra, la retirada del bloqueo y la piratería y la liberación de los bienes iraníes que han sido congelados injustamente en bancos por las presiones estadounidenses», ha expresado el portavoz, que ha detallado que la propuesta también incluye el desbloqueo del paso de Ormuz y la garantía de seguridad regional, incluido el Líbano.
Según Baghaei, Irán «no ha reclamado ninguna concesión» por parte de Washington, evitando pronunciarse sobre la posibilidad de que Rusia acepte parte de las reservas de uranio enriquecido iraní para facilitar un acuerdo. En este momento, dice Baghaei, están centrados en poner fin a la guerra y ha pospuesto «cualquier decisión relativa al programa nuclear». Asimismo, ha advertido con represalias en caso de que se intervenga sobre el estrecho de Ormuz.
Las conversaciones de paz entre EE.UU. e Irán están mediadas por Pakistán, pero las diferencias en las posturas han impedido la celebración de un segundo encuentro en Islamabad, que ya acogió una primera reunión después de firmar el acuerdo de alto el fuego el 8 de abril. Cabe destacar, sin embargo, que esta tregua ha sido prorrogada sin límite por parte de Trump. Teherán defiende que no tiene la intención de asistir a las negociaciones en la capital pakistaní porque aún persiste la restricción de paso en Ormuz y se requisan barcos iraníes en la zona.

En este sentido, la radiotelevisión pública del país de los ayatolás, la IRIB, ha accedido a una fuente anónima de la diplomacia iraní, que ha insistido en dos aspectos. En primer lugar, que claudicar ante las propuestas de Trump habría representado “una rendición ante los excesos” del presidente de EE.UU. y, en segundo lugar, que Teherán reclama indemnizaciones para pagar las reparaciones de la guerra y la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz, el enclave estratégico por donde pasa gran parte del petróleo a escala global.
Ataque contra un barco surcoreano
Paralelamente, según la agencia Yonhap, el ejecutivo de Corea del Sur, a través del asesor de Seguridad Nacional, Wi Sung Lac, ha denunciado este lunes un ataque contra un barco con bandera surcoreana, perpetrado la semana pasada. En este sentido, han anunciado que se tomarán las medidas «necesarias» una vez se determine el autor del incidente. «Nuestro gobierno manifiesta que los ataques contra embarcaciones privadas, incluido el ‘HMM Namu’, no pueden ser tolerados», ha expresado Sung Lac, que ha recalcado que el ataque ha causado una explosión y un incendio en el barco.
