Julio Iglesias está preparando un regreso a España que ha ido posponiendo en los últimos tiempos. Tras la denuncia por agresión sexual que quisieron interponer contra él algunas exempleadas de las casas que tiene en el Caribe, ahora pretende volver a casa para dejar atrás un año muy complicado. El exitoso cantante, que cuenta con una casa en su pueblo natal de Málaga, se ha comprado una mansión en Ourense que le ha costado más de cuatro millones de euros… y que aún no ha estrenado.
De hecho, no lo vemos en el Estado desde 2020 cuando pasó parte de la pandemia en Marbella con la mujer y los hijos. Julio Iglesias se refugia en su superfinca en Punta Cana desde que regresó, un paraíso del que parece que se ha cansado. En El tiempo justo, el programa de Telecinco, han explicado que el artista quiere viajar a España durante la primera quincena de julio. Y el motivo es muy sorprendente, ya no es un viaje de placer sino de negocios: “Tienen previsto cerrar el día porque tiene que venir a firmar el convenio del único museo que se hará sobre él en todo el mundo”.
Después de cuatro años de negociación, habrían llegado a un acuerdo y dará el visto bueno a un proyecto que debe haber incrementado su ego exponencialmente. Sorprendentemente, sin embargo, no quiere acudir a la inauguración del museo que estará situado en un espacio que ha cedido el Ayuntamiento. ¿Cómo se financiará? Según uno de los colaboradores de este programa, con parte de los derechos de autor que ha cedido el cantante: «Se creará una fundación para gestionar el museo y las entradas”.

Las exigencias de Julio Iglesias antes del viaje a España
¿Vendrá Julio Iglesias a España, sí, pero a cambio de qué? También se han filtrado a la prensa cuáles son las exigencias que ha pedido si realmente quieren que haga el viaje hasta aquí para una simple firma. “No quiere publicidad ni fotos, quiere pasar desapercibido”, sueltan. De hecho, habría impuesto la condición de que se mantenga totalmente en secreto el día que se llevará a cabo esta reunión: “Deberán mantener la confidencialidad”.
No quiere que lo fotografíen y, por lo que dicen, esto tendría que ver con su estado de salud. ¿No quiere que se le vea tan envejecido? Debe tener que ver con el daño que le ha hecho a su imagen todo el caso de las acusaciones de las exempleadas, que lo han colocado en una situación en la que es probable que acabaran abucheándolo por la calle en lugar de aplaudirlo como siempre le ha pasado.
Sea como sea, parece que evitará la expectación mediática en un viaje exprés en el que aprovecharía para visitar la mansión que se ha comprado en Galicia.

