Minimalista, con un diseño de líneas rectas y simples, sin pompa ni excesivo protagonismo, el logotipo que utiliza el Gremi de Libreros y la Cámara del Libro de Cataluña para Sant Jordi representa con un libro los pétalos de una rosa. Una imagen más, durante la presentación de la jornada, cierra cualquier tipo de polémica: todos los protagonistas se fotografían frente a la prensa con una rosa. “Cuando dices Sant Jordi se piensa en el libro y viceversa”, ha rematado durante la comparecencia Eric del Arco, presidente del Gremi de Libreros, cerrando de inmediato la polémica que ha iniciado el escritor Eduardo Mendoza, partidario de eliminar Sant Jordi, patrón de Cataluña, del día del libro.

A su lado, la presidenta de la Cámara del Libro, Patrícia Tixis, ha reducido la polémica a una “broma” de Mendoza y ha cerrado filas con la Diada con una explicación histórica. “Durante seis años, el día del libro se celebró el 7 de octubre, porque se consideraba la fecha de nacimiento de Cervantes. Pero fue un fracaso y el rey Alfonso XIII aprobó cambiarlo a abril. En Cataluña se produce una feliz circunstancia, que Sant Jordi es el patrón y aquí hay una tradición de la rosa”, ha situado, para añadir después: “Ha habido una eclosión brutal, superior a la del resto del Estado. Creemos profundamente que la historia de Sant Jordi está vinculada al libro; la asociación de estas dos fechas [Sant Jordi y el día del libro] hace que podamos celebrar una fiesta tan hermosa”. 

Sant Jordi centenario

Sant Jordi, que este año llega a su centenario, es “una gran jornada para los libreros, pero a la vez es una celebración compartida que se realiza en todo el país”, ha recordado Del Arco. “Va de la capital hasta la villa más pequeña”, ha incidido. Más allá de declaraciones polémicas, el sector ha remarcado la buena salud de la fiesta, que el año pasado vendió dos millones de libros y este año tendrá “más metros de exposición que nunca”, según ha destacado el presidente de la Cámara del Libro, Patrici Tixis. “Si uniéramos todas las paradas formaríamos una línea recta de casi cuatro kilómetros”, ha celebrado. 

Un puesto de flores en la Seu d’Urgell (Alt Urgell) por Sant Jordi / ACN

Sant Jordi mantendrá el nombre y también las tradiciones. Este año también habrá lista de los más vendidos, un ranking tanto consultado como criticado. “Representa quizás un 2 o un 3% de los libros vendidos”, ha reconocido Tixis, quien ha situado la lista como “un pulso de lo que se vende o de los intereses de los lectores”. “Es una tradición que nos gusta mantener”, ha sentenciado. Este año, la lista incorporará los más vendidos en formato ranking. “Si no la hacemos nosotros, la hará alguien más y quizás con datos menos exactos”, ha añadido Del Arco. 

Cambios en Barcelona y Girona

Los grandes cambios serán en las ciudades de Barcelona y Girona, que tienen el centro en obras. La capital deja la Rambla y pasará un centenar de puestos al eje formado por el paseo de Gracia, la plaza de Cataluña, el Portal del Ángel y la Catedral (3.700 metros). “No estaremos en la Rambla, pero con capacidad de adaptación abrimos nuevos espacios y nuevas oportunidades”, ha apuntado el presidente del Gremi de Libreros, Eric del Arco, que ha abierto la puerta a integrar este nuevo eje en Sant Jordi una vez la Rambla ya esté acabada. 

A pesar de los cambios, Barcelona gana una quincena de puestos. En conjunto, tendrá casi medio centenar de puestos; 364 dedicados a los libros –una sesentena de los cuales con firmas– y 61 de venta de rosas. Se amplían espacios en Les Corts, barrio que acoge el Camp Nou, con puestos dedicados a la literatura deportiva. También gana fuerza el paseo de Gracia, que últimamente ha ganado librerías dedicadas al cómic y a la literatura juvenil. “Es una demostración del impulso que está tomando la literatura juvenil y del cómic. Es un polo empresarial que puede tener recorrido”, ha remarcado Tixis. 

Girona sufrirá cambios importantes. Las librerías de la ciudad se instalarán en la Avenida Sant Francesc debido a las obras que están en marcha en la plaza de Cataluña. Los polos literarios también se repiten en el resto de la ciudad y pueblos; en Olot, en el paseo d’en Blay, y en Banyoles, en la plaza Mayor y en la calle de Àngel Guimerà. 

Vic y Manresa, como ciudades más destacadas de la Cataluña Central, mantienen sus espacios tradicionales: la plaza Mayor, en el primer caso; el paseo de Pere III, en el segundo. En la zona de Ponent, Lleida repite en la rambla de Ferran y la avenida de Francesc Macià, y en Balaguer destacan los puestos que se instalan en el centro histórico del Mercadal.

La ciudad de Tarragona también repite la Rambla como epicentro de Sant Jordi; Reus ubica los puestos en la plaza del Mercadal, y Valls los reparte en cuatro zonas, entre ellas la plaza del 1 de octubre. Tortosa y Amposta también repetirán como centro neurálgico de las Terres de l’Ebre.

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