El escritor Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) ha opinado ante la proximidad del día de Sant Jordi que él prefiere que se conozca como el Día del Libro: «Hay que decir el Día del Libro». «Comenzaré a hacer la campaña que te dije: Fuera Sant Jordi. Es el Día del Libro», ha dicho junto a su editora Elena Ramírez durante la rueda de prensa de presentación de su nueva novela La intriga del funeral inconveniente, una trama relacionada con una investigación financiera de alto nivel ambientada en la ciudad de Barcelona.
A diez días de celebrar Sant Jordi, Mendoza ha afirmado que antes se le llamaba el Día del Libro, pero que un día «Sant Jordi se metió allí en medio». «No pinta nada. Sant Jordi era un maltratador de animales y seguramente no sabía leer. No tiene nada que ver con los libros. No es el patrón de los escritores. Ha aprovechado la fecha y se ha metido», ha subrayado, antes de decir que ya está «resignado» para afrontar una «jornada dura» el próximo 23 de abril con las firmas de su nueva novela.
Por otro lado, el escritor también ha hablado de la ciudad de Barcelona y ha dicho que tiene una opinión «más positiva» sobre la ciudad que la de sus propios residentes, quizás porque haya pasado temporadas de su vida fuera. Así, ha dicho que la imagen de la capital catalana en el exterior es “excelente, inmejorable”. «Es una mezcla perfecta de ciudad civilizada y ordenada y canalla y tercermundista. Unas son una cosa o la otra. Barcelona es una mezcla», ha resumido.
VÍDEO | Eduardo Mendoza: «Fuera Sant Jordi, debería llamarse Día del libro»
— ACN – Agència Catalana de Notícies (@agenciaacn) April 13, 2026
El escritor barcelonés defiende que Sant Jordi «no tiene nada que ver» con los libros porque «era un maltratador de animales que seguramente no sabía leer».
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Avalancha de críticas a Mendoza
Las declaraciones del escritor barcelonés han provocado un incendio en las redes en contra de las palabras del escritor, a quien tratan de «españolote», de «antiindependentista» y de «odiar a la catalanidad», entre otros comentarios. El periodista y escritor Jaume Clotet considera que «hay que estar consumido por el resentimiento para criticar así el día más bonito del año», y argumenta que lo que hace único el 23 de abril en Cataluña es que «es también Sant Jordi y no solo el día internacional del libro, que lo es en todo el mundo». «Por eso le molesta; porque es distintivo», ha subrayado. También han reaccionado muy rápido desde la librería Adserà de Tarragona, que han lamentado que se quiera cargar las tradiciones catalanas y «las cosas bonitas y que nos dan identidad». «¡Ya basta, caray!», han exclamado.
Por otro lado, también ha habido reacciones políticas. Por ejemplo, la diputada de Junts per Catalunya Anna Navarro ha dejado claro que «Sant Jordi no se toca» porque, según ella, es el día «donde Cataluña también se explica al mundo: libros, lengua y país». «Quien lo quiere vaciar de significado —aunque sea con ironía— no entiende qué representa. No es “Día del libro”. Es Cataluña en estado puro. Ya basta de tonterías», ha sentenciado. «¿Ahora resulta que incluso tenemos que defender Sant Jordi?», se ha preguntado la expresidenta del Parlamento, Laura Borràs, y ha advertido que «lo haremos». Aleix Clarió, asesor de la formación de Puigdemont, ha dicho que «solo un españolote antiindependentista sería capaz de decir tantas tonterías con orgullo y convicción».
Finalmente, el exdiputado de la CUP, Pau Juvillà, ha ironizado que esta propuesta de Mendoza «no sea también para universalizar el día y hacerlo más cosmopolita». «De todos los españoles, quiero decir», ha detallado. También el presidente de Alhora, Jordi Graupera, ha reaccionado a la boutade de Mendoza y ha dicho que «hay una forma patética de debilidad y autoritarismo, que son la misma cosa, que consiste en querer imponer a los demás aquello a lo que tú has renunciado para tu vida». «Mendoza interiorizó el odio del régimen a la catalanidad para sobrevivir. Y, por vanidad, renunció a ello», ha sentenciado.

