Las declaraciones que ha hecho el escritor Eduardo Mendoza sobre Sant Jordi han levantado polvareda en X, antes Twitter. Personalidades vinculadas a la órbita independentista, tanto del mundo editorial como político, han cargado de forma contundente contra el novelista barcelonés después de que este haya anunciado que comenzará a hacer campaña para convertir Sant Jordi en el «Día del Libro». «Fuera Sant Jordi», ha sentenciado, y ha añadido que el protagonista de la leyenda «no pinta nada». «Sant Jordi era un maltratador de animales y seguramente no sabía leer», ha rematado. Estas manifestaciones han provocado indignación en la red, que ha respondido recriminándole «el odio a la catalanidad» y lo han llamado «españolazo», «antiindependentista» y «miserable».
El escritor Carles Rebassa, flamante Premio Sant Jordi con «Prometeu de mil maneres», ha lamentado que hay «buenos escritores» que se convierten en «una caricatura totalitaria cuando encuentran que ya han alcanzado la libertad personal…» El periodista y escritor Jaume Clotet, autor de L’espasa del rei, opina que “hay que estar consumido por el resentimiento para criticar así el día más bonito del año”, y defiende que lo que hace único el 23 de abril en Cataluña es que “es también Sant Jordi y no solo el día internacional del libro, que lo es en todo el mundo”. “Por eso le molesta; porque es distintivo”, ha añadido.
«Eduardo Mendoza, no ha visto un animal en su vida», ha comentado el periodista y escritor Francesc Canosa. También han reaccionado muy rápido desde la librería Adserà de Tarragona, que han lamentado que se quiera cargar las tradiciones catalanas y “las cosas bonitas y que nos dan identidad”. “¡Ya basta caray!”, han exclamado. La directora de Ona Llibres, Iolanda Batallé, se ha mostrado harta de aquellos que «quieren españolizarnos». Batallé ha compartido un cartel con la frase «Sant Jordi es Sant Jordi», y ha expresado que es la «versión cartel de id a cagar o a hacer la mano». «¡No podréis con nosotros! Viva Cataluña, nuestra lengua, nuestras tradiciones. ¡Viva Sant Jordi!», ha exclamado.
VÍDEO | Eduardo Mendoza: "Fuera Sant Jordi, se debería llamar Día del libro"
— ACN – Agència Catalana de Notícies (@agenciaacn) April 13, 2026
El escritor barcelonés defiende que Sant Jordi "no tiene nada que ver" con los libros porque "era un maltratador de animales que seguramente no sabía leer".
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«Sant Jordi es Cataluña en estado puro»
Por otro lado, también ha habido reacciones provenientes desde el ámbito político, sobre todo de Junts per Catalunya. Por ejemplo, la diputada Anna Navarro ha dejado claro que “Sant Jordi no se toca” porque, según ella, es el día “donde Cataluña también se explica al mundo: libros, lengua y país”. “Quien lo quiere vaciar de significado —aunque sea con ironía— no entiende qué representa. No es ‘Día del libro’. Es Cataluña en estado puro. Ya basta de tonterías”, ha sentenciado. “¿Ahora resulta que incluso tenemos que defender Sant Jordi?”, se ha preguntado la expresidenta del Parlamento, Laura Borràs, y ha advertido que “lo haremos”. Aleix Clarió, asesor de la formación de Puigdemont, ha dicho que “solo un españolazo antiindependentista sería capaz de decir tantas tonterías con orgullo y convicción”. Aleix Sarri, vocal de Junts en el ámbito de relaciones internacionales y Países Catalanes, cree que Mendoza por la razón que sea «odia la catalanidad», y ve una «vergüenza» que todavía haya gente que le haga «la gara-gara».
Por su parte, el exdiputado de la CUP, Pau Juvillà, ha ironizado que esta propuesta de Mendoza “no sea también para universalizar la festividad y hacerla más cosmopolita”. “De todos los españoles, quiero decir”, ha detallado. También el presidente de Alhora, Jordi Graupera, ha opinado sobre la ocurrencia de Eduardo Mendoza y ha dicho que “hay una forma patética de debilidad y autoritarismo, que son la misma cosa, que consiste en querer imponer a los demás aquello a lo que tú has renunciado para tu vida”. “Mendoza interiorizó el odio del régimen a la catalanidad para sobrevivir. Y, por vanidad, renunció a ello”, ha sentenciado, y ha añadido que con las palabras de hoy «quiere que los demás también se odien y renuncien o de lo contrario pasará a la historia como un agente cultural de la represión». «Es lo que pasará», ha vaticinado.

