TV3 tiene un caramelito con El Foraster, el programa de Quim Masferrer que triunfa semana tras semana. Ya no es noticia que lidere las audiencias de los lunes, sino con qué cifra récord lo ha hecho. En esta ocasión, su visita a Brunyola ha alcanzado un excelente 24,6% de cuota de pantalla y 436.000 telespectadores de media. No tiene techo, eso queda claro.
Y tampoco importa mucho qué emitan en las otras cadenas, mientras tanto, ya que ni siquiera pueden competir mínimamente. Esta semana, el segundo clasificado ha sido El Hormiguero gracias a la entrevista que ha hecho al cantante Mika que se lleva el 9,2% de share. Y el bronce es para TVE y La Revuelta, que tenía a Leiva como invitado y esto ha interesado al 8,1%.

Quim Masferrer, muerto de miedo en la tirolina de Brunyola
En este episodio, Quim Masferrer ha visitado un pueblo de bosques y campos de avellanos que le ha robado el corazón. Aquí se ha encontrado con vecinos un poco exagerados en cuanto a los pronósticos meteorológicos, teniendo en cuenta que todos insistían en que hacía “mucho viento” cuando, en realidad, ni siquiera los árboles se movían. También ha conocido a vecinos que no quieren ni oír hablar de Barcelona, especialmente un campesino que quedó traumatizado por la multitud que encontró en la fiesta de los Súpers: “Barcelona es un campo de hormigas enfadadas, la madre que os parió”.

No sabe muy bien cómo, el presentador se ha encontrado en una reunión multitudinaria de una familia de 7 hijos, 18 primos… toda una aventura que le ha dado mucho juego en el monólogo. Pero, como decíamos, uno de los momentos más divertidos lo ha tenido a él de protagonista. En este municipio organizan un belén viviente con 250 personas, una cifra muy importante para la dimensión del pueblo. Pues bien, Quim ha conocido a la vecina que ha interpretado el papel del ángel de la anunciación los últimos años y se ha dejado convencer para ponerse en su piel unos minutos.
La cosa es que, este ángel, baja volando desde el campanario del castillo en una tirolina. ¿Se ha atrevido el presentador a probarla? Sí, pero a regañadientes y muerto de miedo a 25 metros de altura. Se ha puesto el arnés, pero no veía claro soltar la cuerda para hacer el gesto del ángel como le pedía Núria: “Si el mecanismo falla, me mataría. Hostia, Dios mío, ostras… colgado en medio de la plaza. ¿Que disfrute de qué? Esto se mueve mucho. Yo no abro los brazos, no puedo soltarme”.

Se ha emocionado mucho cuando ha conocido a Josep, un fan muy especial. Se trata de un vecino del pueblo con discapacidad intelectual que ve todos sus programas los lunes por la noche y que se ha puesto contentísimo al verlo. De hecho, lo ha invitado a cenar para ver el programa juntos en casa y ha sido un momento muy emotivo. Una nueva entrega del programa más querido de la casa, que tiene cautivado el corazón de los telespectadores.

