Crims ha tenido un final de temporada muy, muy dulce. El caso que han seleccionado ha entusiasmado y esto se ha notado en el buen resultado de audiencia que les han regalado los televidentes. Este último lunes de true crime en TV3 ha congregado a casi medio millón de personas de promedio frente a la pantalla, un buenísimo 24,2% que supone la tercera mejor cifra del año para ellos. Ha sido, ciertamente, una temporada redonda con un liderazgo constante y cifras tan buenas como un 26,5% o un 25,7%. ¿El promedio? Más de un 23%, un resultado que pocos programas logran hoy en día.
Además, como ya es habitual, el programa de Carles Porta no ha tenido rival. Este lunes, mientras TV3 emitía el resumen de este último caso, El Hormiguero conseguía la medalla de plata gracias a la entrevista a Carolina Marín que les ha hecho obtener el 10% del share -y, por lo tanto, catorce puntos menos-. En tercer lugar, La Revuelta que comienza a acostumbrarse a eso de quedar detrás del programa de las hormigas. En este caso, con un pobre 7,4% de la cuota de pantalla de la noche.

¿De qué iba el caso de Crims de este lunes?
¿Y para cerrar esta temporada tan buena, qué caso han elegido? El protagonista era Juan García, un vecino de Teruel que desaparece de manera repentina sin ningún tipo de aviso previo. Su hermano rápidamente avisa a la policía, totalmente convencido de que le ha tenido que pasar algo. En casa parece que todo está en orden, pero falta el coche y también ha desaparecido de su cuenta bancaria el dinero que había pedido prestado poco antes de desaparecer.
La jueza cree que podría haberse ido voluntariamente, pero el hermano continúa investigando y acaba sabiendo que Juan hablaba mucho con una mujer de Corbera d’Ebre a quien había conocido a través de un chat. Se pone en contacto con ella y le pide quedar para preguntarle si sabe algo de él. Paralelamente, en el vaciado del Canal del Seròs por mantenimiento encuentran el coche de Juan sin nadie dentro.

Semanas después, cuando ya ha pasado un año de la desaparición, la policía detiene a dos hombres y una mujer que parece que llevan herramientas robadas. Cuando interrogan a la mujer, Francisca, se pone muy nerviosa y acaba revelando que los hombres que la acompañaban son hermanos y que le habían confesado haber matado y enterrado a un hombre en Corbera d’Ebre. Los detienen y, muy pronto, queda claro que uno de los dos es quien lleva la voz cantante y que el otro le tiene miedo. Será este segundo quien confiese haber cometido el crimen de Juan y les indicará dónde se encuentra el cadáver.
En este punto de la investigación, acaban descubriendo que este par de criminales son hermanos de Celia -la mujer con quien hablaba tanto Juan-. Resulta que, el día del crimen, el hombre había viajado hasta su pueblo dispuesto a llevársela a vivir con él a Teruel. Tres años después, comienza el juicio que los acabará condenando a 20 y 10 años de prisión. Nunca quedó claro por qué lo mataron, ¿para quitarle el dinero del préstamo o para impedir que la hermana se fuera con él?

