Los médicos vuelven a la carga una vez más para exigir un estatuto propio para su colectivo. Tal como ya demostraron en diciembre con las dos movilizaciones masivas, acompañadas de dos paros, a los facultativos no les tiembla el pulso para reclamar lo que quieren. La próxima semana, los médicos volverán a presionar al Departamento de Salud, dirigido por la consejera Olga Pané, con dos jornadas de huelga previstas para miércoles y jueves. Las protestas también se producen paralelamente a las negociaciones que está manteniendo el gobierno español con los sindicatos sanitarios en Madrid para cerrar la reforma del estatuto marco -vigente desde 2003-, preacordada ya con algunas organizaciones sindicales, pero sin el apoyo de ninguno de los sindicatos de médicos del estado español.
La misma consejera Pané se ha referido esta semana a las conversaciones que mantiene en estos momentos el Ministerio de Sanidad, dirigido por Mónica García. La titular de la cartera de Salud de la Generalitat ha asegurado que confía en que las negociaciones de Madrid puedan “conciliar” una “determinada visión singularizada” de las necesidades específicas de los médicos con el resto de colectivos sanitarios, y que de este modo se detengan las movilizaciones. Es decir, la consejera cree que la solución para el conflicto con los facultativos pasa por Madrid, y no por Cataluña. De hecho, el secretario general de Metges de Catalunya, Xavier Lleonart, asegura a El Món que la administración catalana no les ha ofrecido ninguna negociación ni espacio para escuchar sus reclamaciones.
De hecho, este mismo viernes, se produjo una reunión de mediación para frenar la huelga, pero desde el sindicato convocante aseguran que ni los responsables del departamento ni del CatSalut se presentaron. Sí que participó el Departamento de Empresa y Trabajo, dirigido por el consejero Miquel Sàmper. «Es un escándalo y una vergüenza el abandono de funciones de quienes teóricamente son servidores públicos y tienen la obligación mínima de dialogar», exclaman desde Metges de Catalunya. A preguntas de este diario, desde Salud han rechazado hacer comentarios al respecto. Lejos de la posición de la consejería, desde el sindicato mayoritario mantienen que las protestas no son –o no solo– contra el gobierno español, sino que son contra la consejera Pané: «La consejera no se entera de nada. La huelga es contra ella, y en la manifestación ya verá por qué«, exclama Lleonart.

Las competencias de Salud
Durante las breves declaraciones que ha hecho la consejera de Salud esta semana, Pané también ha expresado su preocupación porque «todos los acuerdos que se alcancen en Madrid no invadan las competencias que corresponden a cada comunidad autónoma [en Cataluña, correspondientes al Institut Català de Salut]». El problema de esta afirmación para Xavier Lleonart, sin embargo, es que muchas de sus reclamaciones sí son competencia de la administración catalana, motivo por el cual la consejera Pané es la máxima responsable para resolverlas. «Por poner un ejemplo, los médicos de Aragón trabajan 1.519 horas al año, que son 35 horas a la semana [la jornada que exigen los médicos en su estatuto laboral]. En cambio, los médicos de la sanidad concertada de Cataluña trabajan 1.684, casi doscientas más. Y esto es competencia de la consejera Pané revertirlo«, argumenta el secretario general del sindicato médico mayoritario.
En esta línea, Lleonart también insiste en que el gobierno de Salvador Illa también tiene competencias para incidir en las jornadas de guardias que hacen los médicos y evitar que sean de 24 horas, tal como reclaman los facultativos. De hecho, este es uno de los principales focos del conflicto con la administración catalana. En unas breves declaraciones a RTVE el pasado 18 de diciembre, la consejera Pané afirmó que se puede plantear establecer turnos o guardias de un tiempo diferente, pero también dejó claro que estas no pueden ser voluntarias, ya que todas las noches deben quedar cubiertas. A pesar de abrir esta puerta, la titular de la cartera de Salud también aseguró firmemente que la configuración de las guardias se debe negociar en el marco de los convenios colectivos, no en el marco de las protestas de los médicos.

Abrir la vía de Madrid
Mientras los médicos catalanes endurecen el tono contra el Departamento de Salud, el sindicato Metges de Catalunya esta semana también ha ejemplificado su fuerza en la capital española uniéndose con el resto de sindicatos médicos del estado: «Hemos ido a Madrid para abrir una nueva vía de lucha, porque el estatuto marco también repercute allí», argumenta Xavier Lleonart. En concreto, este jueves, Metges de Catalunya, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico de Euskadi (SME), el Sindicato Médico Andaluz (SMA) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (OMEGA) -todas las organizaciones sindicales con la mayoría de facultativos afiliados del estado-, han dado el pistoletazo de salida a un «frente común de movilización» contra el anteproyecto de ley que elabora el Ministerio de Sanidad. En rueda de prensa conjunta, los portavoces sindicales han expresado su «rechazo» al documento que prepara Madrid, ya que consideran que «infrarepresenta» la voz de los médicos.
Es por este motivo que los sindicatos médicos españoles, incluyendo el catalán, han anunciado que harán un frente común de movilización para actuar de manera “unitaria, coordinada y sostenida” hasta conseguir que los facultativos tengan voz propia y un espacio de negociación directa con la Moncloa, pero también con los gobiernos autonómicos. Este pulso de los médicos con el gobierno español pone aún más contra las cuerdas a la ministra Mónica García, que ya ha expresado en reiteradas ocasiones que quiere llevar tan pronto como pueda la reforma del estatuto marco al Consejo de Ministros y, posteriormente, al Congreso de los Diputados, ya que sabe que si no lo hace durante esta legislatura, en la próxima el documento puede quedar abandonado en un cajón. Y más teniendo en cuenta que las autonomías gobernadas por el Partido Popular se han mostrado bastante contrarias a la reforma del estatuto marco que plantea el gobierno español. Sea como sea, mientras los médicos catalanes también buscan soluciones en Madrid, la lucha se centra en Cataluña, con la consejera Olga Pané como principal rival.

