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Rodalies se colapsa cuando llueve. Las incidencias de esta mañana suman una prueba más de la fragilidad de la infraestructura, que ha fallado a la entrada de Barcelona por las fuertes lluvias de esta noche de miércoles. El agua ha arrastrado algunas de las piedras que sujetan la vía a la altura de Montcada, muy cerca del socavón de julio, y los técnicos de Adif deben reponerlas para tapar el agujero formado. La operación ha obligado a suspender los trayectos del R2, R2 Nord y R11 entre Granollers y Sant Andreu. Adif ha señalado, poco después de las 13 horas, que ha reiniciado la circulación por una de las vías, pero todavía trabaja para solucionar la incidencia completa “lo antes posible”.

El agujero que ha generado el movimiento de las piedras que forman el balasto es, eso sí, de unas dimensiones mucho más pequeñas que el de julio pasado. En aquella ocasión, el socavón fue de unos 17 metros y se tragó una de las grúas que trabajan en el soterramiento de vías en Montcada. En este caso, la incidencia es menor, pero ha obligado a suspender igualmente el servicio gran parte de la mañana. Así, usuarios del R11 (Portbou – Barcelona) deben bajar en Granollers y tomar el servicio alternativo por carretera que ha habilitado Renfe. Entre Sant Andreu y el resto de estaciones de Barcelona los viajeros pueden continuar con el metro o con los servicios de las líneas R2 y R2 Nord, que reinician el recorrido pasado Montcada. 

Operarios de ADIF trabajan en la zona donde se ha producido el agujero en Vallbona, mucho más pequeño que el de julio | ACN

De rebote, la línea R8 (Martorell – UAB – Granollers) también ha sufrido importantes demoras porque los maquinistas no han podido llegar a tiempo a la estación de origen. La quinta línea afectada esta mañana es la R4 (Manresa- Barcelona – Sant Vicenç de Calders), que ha sufrido las fuertes lluvias y un nuevo robo de cobre entre Castellbisbal y Molins de Rei. Todo ello ha generado una imagen conocida por los usuarios habituales de Rodalies: incertidumbre en los andenes y largas colas a la hora de tomar el servicio por carretera, con autobuses insuficientes para absorber de forma ágil toda la demanda.

Usuarios de Rodalies saliendo de la estación de Sant Andreu y haciendo cola para esperar los autobuses de Renfe del servicio alternativo | Andrea Salazar (ANC)

Problemas de movilidad en el metro

Las lluvias también han dejado problemas en las entradas por carretera a Barcelona, con la ronda de Dalt cerrada tres cuartos de hora de madrugada a la altura del nudo de la Trinitat por una inundación. Por otro lado, el metro ha tenido que afrontar cortes en las líneas L4 y L11 y ha tenido que vaciar de agua el andén central de Fabra i Puig. En el caso de la L4, el servicio funciona entre la Pau y Verdaguer. En la L11 el recorrido va de Trinitat Nova a Ciutat Meridiana.  El acceso por Marquès de Sant Mori de la Salut de la L10N también ha tenido problemas derivados de la lluvia, pero en este caso se han solucionado con rapidez.

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