El 20 de enero, justo después del accidente en Adamuz, un convoy de la R4 sufrió un fatal accidente por la caída de un talud sobre un tren de Rodalies. El accidente provocó la muerte de un maquinista en prácticas y abrió la caja de los truenos, desembocando en una crisis sin precedentes en el sistema ferroviario catalán. Una crisis que un mes después no se ha resuelto y Renfe solo opera el 80% de la oferta ferroviaria habitual, un hecho que se ha traducido en una pérdida de viajeros desde el accidente de Gelida. Concretamente, Rodalies ha perdido uno de cada cuatro usuarios (25%) según la operadora ferroviaria, una pérdida que se ha transformado en el aumento de otros servicios de transporte como el Metro -con 700,000 validaciones más la semana después-, TRAM o los Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya.

No solo los transportes públicos han vivido un aumento de usuarios después de Gelida, sino que el coche también ha experimentado un incremento en las carreteras de acceso a Barcelona. Según datos recogidos por la ACN, el aumento de la intensidad diaria de vehículos en las vías de entrada y salida de Barcelona, cercano a un 5%, y la media diaria de vehículos -que antes del accidente era de 608,440- experimentó un incremento de cerca de 36,000 vehículos diarios (hasta 644,176) después del accidente en Gelida. Gran parte de este tráfico rodado en Cataluña aumentó debido al refuerzo de la oferta de autobuses interurbanos entre Barcelona y el Maresme y el Vallès Occidental (175%).

El aumento del tráfico rodado en Cataluña no se produjo de la misma manera en todas las carreteras. De hecho, en la B-23 -vía que conecta Barcelona con la AP-7- sufrió una disminución de cerca del 7,5%, mientras que en el tramo sur de la C31 se experimentó un incremento del tráfico del 27%. Un aumento que también se produjo en la C-32, donde se registró un 12,7% más de vehículos.

El Metro de Barcelona, el TRAM y FGC se benefician a costa de Rodalies

La red de Metro de Barcelona fue la gran ‘beneficiada’ del traspaso de usuarios, ya que se han registrado 700,000 validaciones más y se ha pasado de 13,7 millones de usuarios a 14,4 millones, un aumento del 5,1% más. En el caso del TRAM, el tranvía que conecta localidades del Barcelonés y el Baix Llobregat también ha notado un «aumento de los usuarios». El Trambaix, que conecta con ciudades como Sant Feliu de Llobregat, Cornellà o Esplugues, registró entre el 20 de enero y el 14 de febrero un aumento de 100,000 validaciones más, pasando de 1,8 millones de usuarios hasta los 1,9 millones, respecto al año pasado. En cuanto al Trambesòs que conecta con Badalona o Sant Adrià, el aumento también ha sido de 100,000 usuarios más y ha alcanzado hasta 1,1 millones de viajeros.

Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, servicio que conecta con grandes capitales de comarca, también se ha beneficiado a costa del desorden de Rodalies. El operador, sin embargo, destaca que el incremento de usuarios es «poco relevante». Entre el 20 de enero y el 16 de febrero FGC ha registrado un aumento de entre el 2 y el 3% en las líneas Barcelona-Vallès y Llobregat-Anoia en días laborables, mientras que en fines de semana la línea Barcelona-Vallès ha experimentado un aumento del 18% los sábados, y un 12% en la línea Llobregat-Anoia. En el caso de los domingos los aumentos son más modestos, del 5 y 8% respectivamente.

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