El Gobierno busca endurecer la lucha contra los grafiteros y lo hace aumentando hasta 900.000 euros el importe de las multas por el vandalismo que afecte el servicio del transporte público. Así pues, la lucha contra los grafiteros en instalaciones ferroviarias da un paso adelante y en la nueva proposición de ley que buscan impulsar los socialistas se detalla que el vandalismo contra las infraestructuras gestionadas por Rodalies de Catalunya se ha convertido en los últimos años en un problema «tan visible como preocupante».
Desde Renfe destacan que la limpieza de los trenes que habían sufrido grafitis costó más de 11 millones y medio de euros solo durante el año 2023, una cifra que equivale a 32.000 euros cada día. Según la consejera de Territorio y portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque, el cambio normativo permitirá endurecer los castigos contra estas personas incívicas y poner fin a la «impunidad» de los autores de estos actos.

Aumentar la presión sobre los ‘incívicos’
Los socialistas plantean modificar el régimen sancionador de la ley 4/2006 y modificar las multas relativas a las infracciones que se cometan sobre trenes y otro material rodante, y considerar como «infracciones graves» aquellos actos que «destruyan, deterioren, alteren o modifiquen cualquier obra o instalación de la vía férrea, de sus elementos funcionales o de cualquier elemento del servicio, incluido todo el material rodante». El nuevo régimen de multas hará que las infracciones graves, donde se incluirán las pintadas, supongan multas de entre 18.000 y 90.000 euros, mientras que las actividades consideradas muy graves se moverán en la horquilla de entre los 90.000 y los 900.000 euros. En cuanto a las sanciones consideradas como leves, serán sancionadas con una advertencia, una multa de hasta 18.000 euros o una sanción que conste de ambas.


