Vuelve el reto de mantener el catalán durante 21 días, pero en esta ocasión la campaña se centra en el ámbito sanitario. Tras el éxito de la anterior campaña, entidades catalanas en defensa de la lengua, como el Institut d’Estudis Catalans (IEC), Mantinc el Català, No em canviïs la Llengua, Òmnium Cultural, Plataforma per la Llengua, Salut pel Català y la CAL, se han puesto de acuerdo para proponer a la ciudadanía hablar en la lengua catalana durante 21 días –del 7 al 28 de mayo– en todas partes, pero poniendo énfasis en los centros de salud, hospitales y consultas médicas de todo el país. Los impulsores de la iniciativa constatan que el catalán es lengua de «convivencia, de cultura y de conocimiento», gracias al esfuerzo de generaciones que lo han mantenido «vivo y compartido con todos los que han hecho de nuestro país su hogar».
Con el objetivo de que el catalán siga siendo una lengua «común, útil y llena de oportunidades», las entidades impulsoras de la campaña defienden mantener el catalán «cada día, en todos los espacios y en todas las situaciones, tanto de ocio como profesionales», y subrayan que este año quieren incidir en el mundo de la salud, que acumula quejas por vulnerar derechos lingüísticos de los pacientes como el caso, denunciado por Plataforma per la Llengua, de una psiquiatra que negó un tratamiento en catalán a una paciente que había sufrido una crisis suicida. Òscar Escúter, presidente de esta entidad y médico de profesión, ha celebrado el reto de mantener el catalán en declaraciones a El Món y ha dicho que «debería ser un hábito que tomáramos todos los catalanohablantes». Asimismo, ha destacado que la iniciativa se enmarque en el ámbito de la sanidad porque, teniendo en cuenta la precaria situación del catalán en este ámbito, es necesario enviar un «mensaje potentísimo al Gobierno de que esto no puede continuar así».
Con este propósito, invitan a médicos, enfermeros, recepcionistas, personal administrativo y técnicos de centros sanitarios a hablar en catalán a pacientes y compañeros. «Ser un buen profesional implica saber comunicarte en la lengua del paciente», argumentan, y defienden que «exceler profesionalmente tiene mucho que ver con conectar con la cultura del país y su lengua». Además, recuerdan que el sistema sanitario es un espacio «clave» de confianza y de acogida, y, en este sentido, remarcan que garantizar la presencia del catalán es garantizar «derechos, proximidad y calidad humana». El cardiólogo Lluís Mont, presidente de Salut pel Català, ve «muy interesante» la campaña porque tiene el «mérito» de poner de acuerdo a diversas entidades en defensa de la lengua, una colaboración que podría ir más allá, según él, y dar lugar a una «actuación conjunta más eficaz y más coordinada». «La coordinación es muy débil y no permite tomar decisiones de forma conjunta», añade. Y manifiesta la esperanza de que esto pueda ser realidad para impulsar «campañas conjuntas más eficaces y con más inversión».

La experiencia satisfactoria del año pasado
La campaña se inició el año pasado con el objetivo de normalizar el uso del catalán en todos los ámbitos de la vida cotidiana, y las conclusiones que se extrajeron fueron satisfactorias. En un acto celebrado en el IEC, varios participantes en el reto explicaron sus experiencias personales y coincidieron en el hecho de que «si nos acostumbramos a hablar catalán con todos, a menudo tenemos sorpresas muy gratas». Maica Sebastià, radióloga del Hospital Clínic e integrante de Salut pel Català, admitió que pensaba que tendría dificultades para mantener la lengua debido a su trabajo, pero manifestó que la experiencia le demostró que no fue difícil y que pudo mantener la lengua durante 21 días.

