Un empresario español ha criticado que el nombre de Rodalies se escriba en catalán y ha salido escaldado por su catalanofobia. Ignacio Pozo, que dirige una asesoría en Granada, ha publicado un mensaje incendiario. “Estoy hasta los cojones de oír en todos los medios de comunicación la palabra rodalies”, dice, con un evidente enojo, en un mensaje en la red social X. “Rodalies no existe en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, es en catalán sinónimo de cercanías, pero yo no soy catalán ni tengo obligación alguna de conocer su lengua”. El empresario incluso se atreve a exigir a los medios de comunicación que, cuando mencionen Rodalies en sus artículos, lo hagan en “la lengua oficial de todos”.

La respuesta de los usuarios no se ha hecho esperar y en la mayoría de los casos le han reprochado su catalanofobia y sus dos varas de medir. Uno le ha recordado que él se presenta como CEO –consejero delegado– de su empresa, una palabra que tampoco recoge la RAE y que evidentemente tiene un equivalente en español. Otros le señalan la absurdidad de su argumento y le preguntan si también reclama a Air France que se cambie el nombre por Aero Francia o a Burger King que se haga llamar El Rey de las Hamburguesas

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