Acció Cassandra ha presentado esta semana, concretamente el pasado 1 de junio, una denuncia administrativa –fundamentada en la ley de igualdad de trato y no discriminación– ante el Departamento de Igualdad y Feminismo contra la colaboradora Brigitte Vasallo, el presentador Marc Giró y la emisora RAC-1, que pertenece al Grupo Godó, a raíz de unas declaraciones en el programa Vostè primer, unas manifestaciones que la entidad considera “discriminatorias hacia la minoría nacional catalana por razón de lengua”. Fuentes de la entidad jurídica han argumentado a El Món que han optado por esta vía, en lugar de la vía judicial, porque es una ley que no se aplica cuando hay cuestiones de catalanofobia a pesar de que prohíbe la discriminación y el acoso por motivos como la lengua o la identidad cultural e impone a los medios el deber de evitar discursos estigmatizantes.
La entidad de los abogados Josep Rosell y Lluís Gibert ha solicitado la apertura de un expediente sancionador, el requerimiento de las grabaciones íntegras de los programas afectados y la toma de declaración de los denunciados, así como que se estudien las sanciones previstas para infracciones graves o muy graves, incluidas posibles medidas sobre el acceso de RAC1 del Grupo Godó a subvenciones públicas. La entidad deja claro que ahora corresponde a la administración examinar la denuncia y decidir si inicia formalmente la vía sancionadora o si archiva el caso una vez analizados los hechos. «Desde las instituciones catalanas se vive muy tranquilo no aplicando esta ley cuando no les conviene, y nos ha parecido interesante involucrar al Gobierno en la toma de decisiones en la aplicación de esta ley en casos de catalanofobia, porque entendemos que también debería aplicarse», subrayan.
El escrito presentado por la entidad sostiene que determinadas afirmaciones no se limitan a la opinión, sino que pueden contribuir a “estigmatizar la lengua catalana y sus hablantes en un contexto de vulnerabilidad”. Las mismas fuentes han explicado a este diario que podían haber ido por la vía penal, pero quieren que el Gobierno se pronuncie y evidencien si tienen interés o no en erradicar las actitudes catalanófobas. Con todo, dejan claro que el caso se puede ir escalando dependiendo de cómo avance esta denuncia administrativa. «Si la Administración opta por inadmitir o archivar esta denuncia, Acció Cassandra agotará todas las vías de recurso y, si procede, las instancias jurisdiccionales superiores pertinentes, hasta obtener una respuesta efectiva ante estos hechos», afirman.

«Alimentar un clima de hostilidad hacia los catalanoparlantes»
En el programa del 27 de febrero de 2026, Brigitte Vasallo afirmó que “el catalán morirá igual, pero será recordada como una lengua fascista”, y calificó de “abuso de poder” exigir a personas inmigradas que hablen catalán, en una intervención sobre un caso de catalanofobia previamente conocido. De hecho, la entidad jurídica destaca igualmente que Marc Giró y el equipo editorial no introdujeron ninguna rectificación en directo y que, en una emisión posterior del 3 de marzo, el presentador habría reforzado este marco afirmando que “un pueblo oprimido puede ser opresor”. El escrito sitúa el caso en la línea de protección de las minorías lingüísticas reconocida por diversos instrumentos internacionales y considera que «vincular públicamente el catalán con el fascismo y presentar su uso como sospechoso puede alimentar un clima de hostilidad hacia los catalanoparlantes».

