Marc Giró no ha tenido suficiente y ha vuelto a crear controversia cuando ha hablado sobre el uso del catalán desde su programa de RAC1. Después de toda la polémica que generaron las declaraciones de Brigitte Vasallo en Vostè primer -que ha derivado en la presentación reciente de una denuncia administrativa por parte de Acció Cassandra-, este miércoles, el presentador ha puesto el dedo en la llaga otra vez. Lo ha hecho en el mismo escenario y con la ironía que lo caracteriza, cuando ha animado a sus colaboradores a hablar de este tema: «Estáis en el lugar perfecto para hablar de lengua catalana, este es un tema que me chifla y hacía días que no hablábamos de ello».
Estaban comentando la visita del Papa León XIV a Barcelona y toda la polémica que ha generado que hable -o que no lo haga- en catalán. El primero en querer dar su opinión ha sido Pol Guasch, en un fragmento claramente irónico en el que justificaba por qué considera que el Papa no debería usar nuestra lengua. ¿El resumen? Que encuentra que no tiene sentido que se le obligue a hacerlo cuando nos encontramos en una ciudad que menosprecia el catalán en su día a día: «No hemos de pedir ni exigir que el santísimo Papa hable catalán. Y os preguntaréis cómo ha de bendecir la torre de Jesucristo en castellano, ya que suena un poco a herejía».
«Si es la figura de Jesús en la tierra, pues debería hacer lo que él considere porque por algo es Papa. Además, si no exigimos que hablen catalán los médicos, si no pedimos poder hablar catalán en Correos o pedir un café en catalán en esta ciudad… pues, entonces, ¿por qué hemos de pedir a un Papa que hable catalán?«, ha añadido. El colaborador cree que no corresponde pedirle al Papa que hable catalán si nos encontramos en una ciudad donde «no podemos vivir en catalán»: «Si nuestro pan de cada día en el Vivari no está bendecido en catalán, pues no hace falta que lo esté tampoco la Torre de Jesucristo».

¿Qué ha dicho Marc Giró sobre el tema del catalán?
Marc Giró ha respondido a este discurso, por supuesto. Él está de acuerdo con que el Papa no debería hablar catalán en la visita a Barcelona, ya que encontraría mejor que hable «en latín«: «Debe haber una reactivación de una lengua culta como el latín, así nuestros compañeros traductores se ganarían la vida de una manera digna y creo que es una idea buenísima. Ni catalán ni castellano, en latín y volver al origen». La conversación completa se puede escuchar en la página web del programa, a partir del minuto 16:45.
El presentador asegura que está «a favor de hablar catalán en Cataluña» e insiste en que recomienda que se hable «siempre» en catalán. Ahora bien, aquí la ha hecho grande: «Lo que pasa es que no nos pasa nada si nos responden en castellano«. Y cómo lo justifica. Diciendo que nos encontramos en un «proceso» de «encuentro de nuevas fórmulas»: «Quiero que la gente hable en catalán y ayudaré en todo lo que pueda a que los demás nos amen en catalán, pero a mí no me pasa nada si voy a Correos, al Vivari o a cualquier lugar y me responden en castellano porque como tengo un poco de imaginación, pues me imagino cuál es la circunstancia de esa persona».

Y es que dice que, siempre que le responden en castellano, comienza a preguntarse por qué lo hace esa persona: «Quizás es una persona que lleva 40 años viviendo aquí y no quiere hablar catalán, pues lo respetaré. Ahora bien, yo continuaré hablándole en catalán. Si él no lo quiere hacer, pues ya se las arreglará… pero me parece una pena porque habrá pasado por este mundo sin leer a Mercè Rodoreda o Tirant lo Blanch en catalán». Otra opción, que sea una persona que acaba de llegar a Cataluña: «Hay que tener paciencia, que a veces los ves colapsados mientras todos les hacen el pedido en catalán. Al cabo de un par de meses, los ves que ya saben servir perfectamente en catalán».
Y, en esta intervención, ha aprovechado para enviar un dardo a aquellos que defienden el catalán con contundencia: «Ahora está la moda esta de decir que solo hablarás catalán, que se acabó el brócoli y que iremos a las armas o que se fastidien. Pues mire, no, hay muchos catalanes que no lo haremos«. La pulla ha sido sonora hacia Toni Soler a raíz de una contraportada que ha hecho: «Aquí apunta que, posiblemente, lo que no puede ser es que la defensa del catalán acabe siendo una herramienta en manos xenófobas. A buenas horas. Esto es lo que siempre hemos defendido aquí, Toni, bienvenida».

