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Nuevo fascículo político en la 58ª edición de la Universitat Catalana d’Estiu, la UCE, que se celebra esta semana en Prada, el Conflent. El encargado de escribirlo ha sido el secretario general de Junts per Catalunya, Jordi Turull, quien este martes pronunció una conferencia con el título «El independentismo en clave de futuro». Un guion de «recuperación» para su formación y para el independentismo, sobre todo, con el aliento de la extrema derecha en el cogote que muestran las encuestas con el ascenso demoscópico de la extrema derecha catalana y española, especialmente de Aliança Catalana.

De hecho, la formación de la alcaldesa de Ripoll ha sido coprotagonista del preámbulo de la conferencia cuando Elena Gual, directora de la escuela La Bressola – de enseñanza en catalán en Perpiñán- ha recordado los males que el 17 de agosto de 2017 venían de Ripoll ahora también lo hacen, por eso, como la «sardana» ha pedido «matar la pulga para matar el piojo», en velada referencia a Aliança Catalana. En este contexto y acompañado de la flor y nata de la dirección de Junts, con un miembro del exilio como el consejero Lluís Puig, Turull ha presentado en un nuevo argumentario para revitalizar el independentismo y, de rebote, su formación. Turull hace como el judo, aprovechar el envite de la extrema derecha para llamar a filas al catalanismo, contraatacar y revitalizar su formación que tiene una «mano atada a la espalda» con su líder Carles Puigdemont, en el exilio.

De esta manera ha propuesto cuatro grandes retos: el relevo generacional que obliga a cambiar las líneas argumentales para justificar el independentismo, la unidad que «no uniformidad» independentista, la «gestión» para mostrar «el independentismo útil» y la capacidad de respuesta a los problemas de la ciudadanía. En último término, y lo que ha captado más la atención en el auditorio del Liceo Charles Renouvier, que estaba lleno como un huevo, ha sido el reto de enfrentarse con «la extrema derecha», de la cual ha acusado de formar parte de la «nómina de la cloaca del Estado».

Una imagen general de la presentación de la nueva estrategia de Junts expuesta por Turull en la UCE/Josep Maria Montaner/UCE
Una imagen general de la presentación de la nueva estrategia de Junts expuesta por Turull en la UCE/Josep Maria Montaner/UCE

Alerta ultra

«Ahora estamos ante un gran reto de lo que representa para nuestra sociedad el aumento del apoyo a la extrema derecha en su modalidad española y catalana y sus efectos nocivos», ha alertado. «Digo efectos nocivos porque esto es una peligrosa enmienda a la totalidad de lo que han representado históricamente los valores del catalanismo de tradición humanista y, si se me permite, de tradición humanista cristiana», ha añadido. Ahora bien, ha pedido previsión para afrontar el reto. «Hay que hacerle frente, sí, pero no desde ningún tacticismo partidista de corto vuelo, porque eso solo serviría de cura paliativa, sino desde la dimensión más ética de la política», ha precisado.

En este sentido, ha defendido que la batalla contra la ultraderecha no es una batalla ideológica para alcanzar una supremacía ni una hegemonía electoral sino «un combate de valores». En concreto, de los «valores de la libertad, de la democracia, de la tolerancia, de la fraternidad, de la cohesión social, del esfuerzo personal y colectivo y del progreso en todos los sentidos que siempre han formado parte e iluminado el catalanismo y la nación». «Cuando oigo a líderes de los partidos de extrema derecha hablar de que defienden los valores occidentales mientras señalan a personas y colectivos con odio en los ojos y en los labios, me quedo perplejo», ha planteado. «Me reafirmo cada día más en mi convicción de que lo que tenemos que combatir, si queremos salvar la nación, es justamente este incremento de estos discursos de odio a la extrema derecha». «Si realmente queremos una nación libre, plena y gloriosa, nada bueno vendrá de la mano del odio, la división ni el cierre de nuestra cultura», ha remarcado.

A criterio del número dos de Junts, «por primera vez en la historia la amenaza llega también desde dentro montada en un discurso impregnado de odio contra el diferente, que confunde la protección del catalán con su vulgarización». «Así no se conseguirá la independencia de Cataluña ni se hará progresar el país», ha aducido. «Desde la exclusión a tantos y el insulto y el menosprecio constante al diferente no se va a ningún lado, ni en la independencia, ni en la política, ni en ningún ámbito de la vida», ha glosado. «La nación catalana nunca ha avanzado de la mano del odio que lleva la fractura interna, del odio que lleva la desesperanza, del odio que lleva la resignación y a dejar el futuro en manos de aquellos que solo lo alimentan», ha expuesto. «Nosotros no somos de ese mundo, ni queremos serlo», ha remarcado.

Elena Gual, en un momento de su intervención/Josep Maria Montaner/UCE
Elena Gual, en un momento de su intervención/Josep Maria Montaner/UCE

«Alejarnos de la independencia»

«Afirmo con toda mi convicción que la extrema derecha no hará más que alejarnos de nuestro objetivo de una república catalana libre y plena, porque alejará a miles de ciudadanos de nuestro país de este objetivo», ha argumentado. Así ha criticado la exclusión que defienden estas formaciones. «¿Cuántos de estos, sin ser señalados, se sentirán excluidos y tratarán de combatir como puedan? Un movimiento y un sentimiento nacional que siempre lo hemos querido para todos y que todos se sientan invitados si queremos ser esta gran mayoría para alcanzar el objetivo de manera irreversible e incontestable».

«Nuestro enfrentamiento de verdad es con el Estado, no con los ciudadanos que han hecho la opción de que este sea su país y el de sus hijos», ha señalado. Por eso, ha explicado que al inicio del curso político reiniciarán la demanda del traspaso de las competencias en inmigración que se detuvo a raíz del posicionamiento de Podemos que, junto con Vox y PP, se opuso al traspaso acusando a Junts y a los Mossos de «racistas». En todo caso, Turull ha defendido que el independentismo tiene que tener soluciones y respuestas a las cosas cotidianas que ocupan a la gente.

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