El hasta ayer candidato junquerista a la alcaldía de Girona, Marc Puigtió, ha caído en desgracia en el partido por el escándalo de los audios, y ha renunciado a continuar militando en la formación de Junqueras y abandonará también los cargos institucionales que ostentaba. Después de que ayer renunciara a ser el candidato de Esquerra Republicana en la capital gerundense tras abrirle un expediente, según ha podido saber El Món, Puigtió ha comunicado a la Federación Regional de Esquerra Girona que se da de baja del partido y que dejará de ser concejal de Hacienda, Transparencia y Participación en el Ayuntamiento de Sant Julià de Ramis.
En consecuencia a su decisión de renunciar al acta de concejal, también dejará de ser vicepresidente primero, portavoz del grupo republicano y jefe del área de Servicios a las Personas, el Consorcio de Bienestar Social Gironès-Salt y la Oficina Comarcal de Vivienda en el Consejo Comarcal del Gironès, ya que este segundo cargo está vinculado al primero. En ambos cargos tenía dedicación a tiempo parcial, y obtenía un sueldo bruto de unos 50.000 euros. Este diario ha intentado obtener una valoración de la dirección nacional del partido sobre la decisión de Puigtió, pero en el momento de publicar la noticia aún no ha recibido respuesta. «Sí, ha dimitido», han afirmado posteriormente fuentes de la formación, que han agradecido al exalcaldable «el trabajo, el compromiso y los años de servicio público que ha dedicado al país, al Gironès y al municipio de Sant Julià de Ramis».
Desde que se filtró la conversación privada que Puigtió mantuvo con un joven vinculado a Vox los hechos se han sucedido uno tras otro. Después de unas primeras horas de silencio y que Oriol Junqueras calificara de «desafortunadas» las manifestaciones de Puigtió en los audios, Esquerra Republicana informó que había activado los mecanismos internos del partido y que la responsable de cumplimiento del partido, Mireia Ingla, había decidido actuar de oficio y abrir un expediente al exalcaldable para «analizar los hechos y determinar, si procede, las responsabilidades correspondientes».

Renuncia a la alcaldía tras el expediente
Al día siguiente de que la formación anunciara la apertura de un expediente, Marc Puigtió anunció que daba un paso al lado y dejaba de ser cabeza de lista de ERC en Girona para las elecciones municipales de 2027, pero en ningún momento se pronunció sobre los cargos en el Ayuntamiento de Sant Julià de Ramis y en el Consejo Comarcal de Girona. «Cometí un error grave y lo asumo sin matices», admitió sobre la conversación filtrada, pero también se defendió diciendo que los audios estaban «editados» y sacados «de contexto». Además, a pesar de las manifestaciones que hace en las grabaciones, donde dice que su intención es «echar fuera» a los dirigentes de ERC en Girona y «poder utilizar sus recursos electorales»; el exalcaldable se mostró crítico con «la normalización de una manera de hacer política basada en grabar, editar y difundir conversaciones privadas con una intención política».
Una vez que Puigtió presentó su dimisión, Esquerra Republicana valoró su gesto y dio por cerrada la etapa del alcaldable junquerista, poniendo el acento en que «el proyecto colectivo está por encima de las individualidades». El presidente de la Federación Regional en Girona, Pau Presas, por su parte, defendió que cuando se cometen errores hay que actuar con compromiso hacia los vecinos, al tiempo que avanzó que la reconstrucción de la candidatura se afrontará desde el consenso para ofrecer un proyecto sólido para la ciudad. La designación de Puigtió estuvo marcada por la polémica desde el minuto uno de su designación, cuando la candidatura se impuso por un solo voto de diferencia.

