De nada ha servido ni la ofensiva del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para marginar aún más el catalán en la escuela ni la presión de los sindicatos de Educación y las fuerzas parlamentarias soberanistas para hacer cambiar al PSC de posición. Los socialistas han bloqueado, conformando de nuevo la santa alianza del 155 con el PP y Vox, que se debata en el próximo pleno la proposición de ley de la CUP sobre los usos lingüísticos en los proyectos educativos de centro. Una decisión, tomada en la Junta de Portavoces de esta semana que ha enfurecido tanto a los cupaires y ha tomado desprevenidos a junteros y republicanos, que tampoco han hecho muchos aspavientos.
La iniciativa legislativa de la CUP había ganado impulso después de que la semana pasada la sala de lo Contencioso Administrativo del TSJC decidiera estimar la aplicación cautelar de la sentencia que considera el castellano vehicular en la escuela catalana. En concreto, los magistrados acordaron aplicar provisionalmente la sentencia que anulaba preceptos clave del decreto del Gobierno de Pere Aragonès que desarrolla la ley aprobada en 2022 –con los votos de ERC, Junts, el PSC y los Comunes– y que debía blindar el catalán como lengua vehicular después de la imposición judicial del 25% del castellano.

La mayoría unionista
De esta forma, el Parlamento no podrá debatir la situación legal del catalán en la escuela, ya que los 68 votos ponderados en la Junta de Portavoces de PSC, PP y Vox han derrotado los 67 del resto de grupos parlamentarios. Y, por lo tanto, la iniciativa queda en el cajón durmiendo el sueño de los justos. La proposición es un documento de la CUP, que nunca se confió de la ley de 2022 y de los dos decretos que intentaban amortiguar la ofensiva contra el catalán en la escuela. La propuesta se registró el pasado julio con el apoyo de Plataforma per la Llengua y de la PiEC (la Plataforma Pública y en Catalán, de la cual forman parte el SEPC, La Intersindical, la CGT, la USTEC y la COS), que ahora han criticado sin tapujos la decisión de los socialistas.
Pero el PSC contraataca. La portavoz de los socialistas en la cámara catalana, Elena Díaz, aseguró después de la Junta de Portavoces que tanto su partido como el Gobierno tienen un «compromiso muy claro y firme» con el modelo de escuela catalana. Díaz arguyó que el PSC no comparte el texto de los cupaires y alega que ya existe un «consenso político muy amplio» sobre el uso y el aprendizaje del catalán en la escuela. Díaz ha reivindicado que «nunca ningún Gobierno ha hecho tanto por el catalán en la escuela como el de Salvador Illa». Además, añadió que el ejecutivo anunció un recurso contra la resolución del TSJC de la semana pasada. Por otro lado, no faltó el argumento habitual en estas ocasiones remarcando que los alumnos de Cataluña deben salir de la escuela con un “aprendizaje excelente” de las lenguas oficiales. Un hecho que, para la diputada, el modelo actual garantiza, aunque el decreto no se está aplicando, como admitió la semana pasada la consejería de Educación.

«Ningún mensaje de protección»
Por parte de los impulsores de la iniciativa, la diputada portavoz de Educación, Pilar Castillejo, cargó contra el «veto del PSC haciendo alianza con Vox y PP». En esta línea, Castillejo recuerda que la proposición de ley quería asegurar la «implementación de medidas efectivas» contra «el acoso» de los tribunales españoles. «Esto no pone un punto final a nuestra propuesta», aseguró para animar a los otros grupos a «presionar» al PSC para que permita el debate de la ley en el pleno del Parlamento.
Castillejo no criticó sola la decisión de los socialistas. También la portavoz de la USTEC, Iolanda Segura, aprovechó para, desde el Parlamento, preguntar a los socialistas de qué tienen miedo. Así, alertó de una «situación preocupante» en los centros educativos, donde el uso del catalán ha perdido peso. «¿Qué pasa si tenemos una ofensiva judicial y no hay ningún mensaje de protección al profesorado que quiere utilizar el catalán?», alertó.
Segura también criticó que el PSC se haya alineado con el PP y Vox. «Para nosotros, esta ofensiva contra el catalán no está recibiendo la respuesta adecuada por parte de los socialistas catalanes. Pedimos responsabilidad, que se reconduzca la situación, que reflexionen y sitúen el catalán en el centro de las escuelas», espetó. De hecho, la USTEC recuerda que la Ley de Educación de Cataluña determina que el catalán es la lengua vehicular en la escuela y que esto no lo ha tumbado ningún tribunal. «No renunciaremos a educar a nadie en catalán», concluyó.

