Javier Calvo y Javier Ambrossi están triunfando gracias al éxito de La bola negra, una película que podría hacer historia en una llegada a los Oscars que muchos dan por hecho. El film sobre Federico García Lorca ha puesto sobre la mesa la homosexualidad del escritor con una maestría brutal, todo un espectáculo audiovisual que no les ha sido nada fácil de obtener. Y es que, tal como acaban de reconocer en una entrevista conjunta ante Marc Giró en La Sexta, los Javis acordaron su inesperado divorcio en pleno rodaje. Después de 13 años juntos y un montón de proyectos exitosos a medias, hablar del amor los puso frente al espejo sin que lo esperaran.
«En este rodaje ha habido barro, lluvia y también un divorcio… La bola negra nos atropelló, menos mal que la cosa salió bien y a la gente le gustó la película«, dijo Ambrossi para intentar quitar hierro al tema. En un momento dado, tuvieron una conversación que intentaban evitar desde hacía mucho tiempo. Afortunadamente, creen que han sabido ser profesionales y aplauden que el único cambio que ha supuesto es que han sido «honestos» con su realidad: «A veces nos olvidamos, pero solo tenemos una vida. Si ves que algo no funciona, tienes que hacer que eso evolucione».
Ellos forman una pareja artística, más allá de sentimental, desde hace muchos años. Cuando decidieron separar sus caminos románticamente, tuvieron claro que no podían permitirse distanciarse también en el cine. Lo que les ha sorprendido es haberlo sabido gestionar tan bien, por eso. ¿Qué papel creen que ha tenido La bola negra en su ruptura? Pues uno muy importante, por lo que reconocen: «Nunca habíamos escrito sobre ningún personaje homosexual, seguramente porque nos era difícil enfrentarnos a un reflejo de nosotros mismos tan directo».
«Hablar ahora del amor entre dos hombres nos hizo abrir una puerta que necesitábamos afrontar… ya no estábamos enamorados». «En una película sobre el amor, cuando intentas poner el amor real frente a una cámara, te das cuenta si lo tienes o no y nosotros no lo teníamos«, lamentaron. Y, en esa situación, terminaron pensando que lo mejor sería dejar de engañarse y acabar con esa relación. La buena noticia es que la situación entre ellos es buena y consideran que todo ha «mejorado»: «Ahora lo amo desde un lugar mucho más sano», aplaudió Ambrossi. Y Javier Calvo coincide: «Cada uno se enriquece por su cuenta y podemos avanzar. Hay más admiración y menos competición«.
¿Cómo han vivido la separación Javier Calvo y Javier Ambrossi?
Ahora bien, tomar la decisión no ha sido tampoco fácil y un camino de rosas: «Aún hoy sigue siendo difícil porque yo pensaba que estaríamos juntos para siempre«, ha reconocido Javier Calvo. Ahora el trabajo sigue siendo un espacio compartido, pero ya no lo ocupa todo como les pasaba antes. ¿Qué continúan compartiendo? La casa, según dicen, y la custodia de su nuevo perro. Y es que ya estaban separados cuando, en pleno rodaje, apareció un cachorro abandonado. Javier Calvo, que dice que estaba muy afectado por la ruptura, decidió adoptarlo para poder tener compañía.
¿El problema? Que su expareja también se enamoró del animalito y le pidió poder tener custodia compartida del pequeño al que han llamado Pacharán: «Me dijo que el perrito sería suyo y le dije que no, que cariño ese perro era de los dos«. Y es que, pocos días después de que él abandonara la casa donde convivían, una de sus perritas murió: «Tenía 13 años y problemas de corazón, pero fue muy duro». Se han separado, pero claman que lo continúan compartiendo «todo».
Un momento de la entrevista que ha hecho mucha gracia tiene como protagonista el cambio físico que ha experimentado Javier Calvo. Marc Giró no ha dudado en señalar que el director se ha puesto mucho más fuerte después de la separación, lo que justo ha coincidido con que su exmarido haya dejado de entrenar con el entrenador personal que compartían. Ahora que solo lo tiene él contratado, parece que el deporte le gusta más: «Nos divorciamos y se pone así, ¿qué te parece? Yo quiero que alguien me pida disculpas. En los últimos cinco años, yo esto no lo he tenido en casa«, ha lamentado entre risas Javier Ambrossi en una nueva muestra de que realmente mantienen una buena relación.


