Sofia de Borbón comenzará pronto su segundo curso universitario en París, después de haber completado el primer año del grado de Ciencias Políticas en el Forward College de Lisboa. Su elección universitaria ha roto con algunos de los esquemas más tradicionales de la familia real española y, según explica la revista francesa Paris Match, el centro descubrió prácticamente «por casualidad» la verdadera identidad de su nueva alumna.
En una entrevista con la publicación francesa, el fundador y presidente del centro privado asegura que la Zarzuela no se puso en contacto con la institución durante el proceso de admisión de la hija mayor de Felipe y Letizia. Sofia habría presentado su candidatura con su nombre civil -con los apellidos Borbón y Ortiz, si nos fiamos de este testimonio, y habría pasado «las mismas pruebas y entrevistas» que el resto de aspirantes «sin ninguna distinción». No habría habido ningún tipo de trato de favor, dice, pero claro… qué va a decir.
«La Casa Real nunca me contactó previamente y no nos dimos cuenta de nada. Sofia se presentó con su nombre civil y pensé que debía ser prima de los Borbones porque ya sabemos que la familia es grande«, afirma. El responsable del centro se muestra totalmente ajeno a los rumores españoles y, así, justifica que tampoco relacionara inicialmente el apellido Ortiz con Letizia: «No me había dado cuenta de que Ortiz era el apellido de soltera de la reina, la verdad».
Según relata, la aristócrata habría completado el mismo proceso que los otros estudiantes. ¿Cómo fue su proceso de selección? Porque siempre se ha dicho que, en esta universidad que divide la carrera en tres campus en tres ciudades diferentes, solo el 6% de los solicitantes consigue la plaza: «¡Sofia hizo las mismas entrevistas que todos, le hicimos las mismas preguntas que a los demás y lo hizo muy bien!«.

¿Cómo será la nueva vida de Sofia de Borbón en París?
Sofia se prepara ahora para continuar los estudios en París. Allí vivirá una experiencia universitaria alejada de los privilegios que podrían asociarse a su condición, ya que el diario francés explica que se instalará en la Cité Internationale Universitaire, en el distrito XIV de la capital. Allí ocupará una habitación individual de unos 17 metros cuadrados y con baño privado que ponen a disposición de los estudiantes por un alquiler de unos 700 euros mensuales.
Su día a día también será compartido con estudiantes de otras procedencias. La residencia dispone de espacios comunes y Sofia «compartirá cocina» con alumnos de más de 40 nacionalidades. Le costará no tener un chef disponible las 24 horas… A cambio, podrá utilizar las instalaciones deportivas y el comedor universitario como cualquier otro estudiante.
El modelo educativo del Forward College también ha atraído a otros miembros de familias reales europeas. La metodología del centro apuesta por el aprendizaje práctico, las clases reducidas a quince alumnos y la ausencia de ordenadores en las aulas. Siguiendo los pasos de Sofia, el príncipe Sverre Magnus de Noruega también se ha incorporado al Forward College donde ha utilizado el nombre de Sverre Magnus af Glücksborg para pasar desapercibido.

A pesar de disponer de una escolta discreta adaptada a las exigencias de seguridad de la Casa Real, el equipo docente destaca «la naturalidad» con que la infanta se ha integrado en la vida del centro. Cleo Davies, profesora del campus parisino, explica que tener una princesa entre los alumnos es «una primera vez» para ellos. Aun así, defiende que el método personalizado de la institución permite a Sofia desarrollar su propio camino y prepararse para el futuro con las herramientas necesarias para convertirse en «una mujer independiente»… pero bajo el paraguas de la institución que la mantiene con el dinero de todos.

