Joan Carles de Borbón ha cancelado el viaje a Sanxenxo que tenía previsto para este fin de semana, cuando debía hacer el regreso triunfal a España después de varios meses sin dejarse ver en público. El estallido militar en Irán ha tensionado toda la zona del Oriente Medio, así que las autoridades y los servicios diplomáticos han aconsejado que limite los desplazamientos mientras se evalúa la evolución del conflicto. De hecho, todavía hay muchos españoles atrapados sin poder salir y los asesores del rey emérito son plenamente conscientes de que habría quedado muy mal si le hubieran alquilado un jet en esta situación.
Por el momento, pues, se queda encerrado en su hotel de cinco estrellas y en un mood de «calma tensa» en Abu Dhabi. En Monarquía confidencial han confirmado que Joan Carles ha rechazado la invitación a las regatas por «prudencia«: «Venir aquí, con este marrón, era un poco heavy«. Se ha priorizado su seguridad y la imagen institucional, entonces.

Toda esta información sale de su entorno más cercano, en el que se habría colado «un topo«. Esta es la versión del rey emérito español, que tendría «un gran dolor de cabeza» por este tema tal como se ha dicho en Fiesta. En el programa de Telecinco, aseguran que el padre de Felipe VI cree que está sufriendo «una traición«: «Joan Carles está buscando al topo que filtra información sobre él«.
Que se haya sabido que ha dicho que prefiere ser enterrado en Granada con los Reyes Católicos le hace tener una idea de quién podría estar pasando información suya a los periodistas: «Él es plenamente consciente del momento en que habló de ese deseo y las personas que lo rodeaban en ese momento. Lo que ha pasado es una traición. Están filtrando datos personales y lo filtran mal, ya que aquello lo dijo de manera casual en una comida con una serie de personas. Era un chiste y se debería haber dicho que era un chascarrillo«.
Primera foto de Joan Carles de Borbón tras el estallido del conflicto en el Oriente Medio
También se había rumoreado que podría estar enfermo y que este sería el motivo real de la cancelación de su viaje, pero esta posibilidad se ha negado desde su entorno. De hecho, su biógrafa ha compartido una foto en la que se le ve desayunando en la terraza del hotel Four Seasons mientras «discute» con el nieto, ella y algunos amigos la situación política internacional: «Sobre la mesa, una conversación tranquila y un gesto calmado«. No debe haber gustado que abra una ventana a esta parte de su intimidad porque la escritora ha terminado borrando la publicación… Sin embargo, en las redes sociales es fácil de encontrar porque mucha gente le había hecho captura.

Joan Carles mantiene una rutina «tranquila» con paseos cortos, encuentros discretos y largas conversaciones con amigos. Aquellos que lo han visto estos días dicen, en La Razón, que se muestra «sereno y con cierto humor«. Sigue muy pendiente de España y de la posibilidad de volver a sus compromisos náuticos. Volverá a España «cuando las circunstancias lo permitan», insisten. Ahora se ha reabierto el debate sobre su residencia, ya que la Zarzuela ha dicho abiertamente que si realmente se plantea volver deberá cambiar su residencia fiscal y volver a instalarse en España legalmente. Habrá que ver qué acaba pasando, pero siguen diciendo desde sus amigos que él tiene «muy asumido» que morirá lejos de su casa.

