La Fiscalía de Lleida está investigando si el Ayuntamiento de Alcarràs y el Departamento de Cultura han permitido el deterioro de la residencia que la familia del expresidente Francesc Macià tiene en Vallmanya. Según ha adelantado el diario Segre y han confirmado en El Món fuentes de la Plataforma Salvem Cal Macià, la investigación se produce a raíz de la denuncia que presentó la entidad ante la inacción de las administraciones para conservar la casa donde el Avi pasaba largas temporadas gracias a su esposa, Eugènia Lamarca, quien la heredó de su padre, el arquitecto Agapit Lamarca. Ferran Dalmau, portavoz de la plataforma, también ha valorado que la Generalitat haya requerido al propietario de la casa obras urgentes de consolidación y lo ha calificado de «cortina de humo» motivada por las diligencias del ministerio fiscal.
El rotativo leridano detalla que agentes de la Guardia Civil fueron hace dos semanas al consistorio del municipio de la comarca del Segrià para obtener documentación sobre las acciones que habría llevado a cabo para preservar Cal Macià. El objetivo de la investigación es determinar la propiedad del inmueble, aclarar si ha habido reuniones para adquirirlo, si la Generalitat conocía el deterioro de la casa, que literalmente se cae a pedazos. La información, además, añade que Cultura recibió este pasado lunes la diligencia de Fiscalía solicitando información y las actuaciones que han llevado a cabo para preservar la casa, que fue declarada como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) hace más de un año. El portavoz de la plataforma esquiva valorar las actuaciones policiales para no «interferir» en la investigación policial, pero dejan claro que ellos ven indicios de prevaricación y daños por omisión ante el inminente colapso del bien cultural.
En este sentido, habrían pedido al propietario de Cal Macià realizar obras imprescindibles para preservar y mantener en condiciones de seguridad el edificio en el plazo de un mes. Si no se cumple el requisito, la consejería podrá solicitar a los juzgados la autorización de entrada a la propiedad privada. Este requerimiento se emitió hace dos semanas, antes de que Cultura recibiera las diligencias de fiscalía. «Esto forma parte del mismo teatro que ha hecho que los llevemos a la Fiscalía», señala Dalmau, y lamenta que «de vez en cuando te lo visten» con algún anuncio. En este sentido, señala que se ha anunciado la compra de la casa, otro de compra y restauración, uno anterior de actuaciones subsidiarias por parte del Ayuntamiento hace dos años. «Este requerimiento de Cultura no era necesario», expone, y deja claro que «no ha entrado jamás un albañil a la casa en los ocho años que se les pide esto».

Denuncia por el estado «ruinoso» de Casa Vallmanya
La investigación de Fiscalía parte de la denuncia que presentó la plataforma Salvem Cal Macià-Casa Vallmanya el pasado 26 de enero contra la Consejería de Cultura y el Ayuntamiento de Alcarràs por un supuesto delito contra el patrimonio y otro de prevaricación por incumplir, «deliberadamente», con las obligaciones que les otorga la Ley de Patrimonio Cultural Catalán. La plataforma defiende que la administración conoce «con creces» el avanzado estado ruinoso que presenta la casa, una situación que atribuye a «la negligencia e irresponsabilidad» de la administración a la hora de proteger el inmueble. Con este paso ponemos en conocimiento de la fiscalía toda la información disponible, para que investigue si nuestras sospechas son ciertas y las dos administraciones han delinquido contra el patrimonio cultural catalán», subrayó entonces Dalmau.



