Hay quienes tienen más o menos suerte en el ámbito de las relaciones personales. Personas con listas interminables de exparejas y otras más solas que un búho. En Com si fos ahir el amor es uno de los leitmotivs claros de las tramas que han marcado los últimos años de emisiones. La serie diaria de TV3 apuesta por relaciones curiosas, rupturas, matrimonios abocados al fracaso y otros con crisis recurrentes que no hay manera de romper aunque quizás les iría bien.

Esta novena temporada uno de los personajes que ha regresado con tramas muy potentes es la prima más manipuladora. La Lídia (Míriam Alamany) mantuvo a los espectadores bien enganchados a la pantalla meses atrás después de entrar en una dinámica con un estafador del amor que terminó engañándola a ella y a la Gina (Meritxell Huertas). Tras las vacaciones de Navidad, los guionistas han decidido reincorporarla a la ficción catalana y demostrará que su carácter enrevesado no ha cambiado en absoluto.

La Lídia se convierte en el apoyo de la Gina

El tándem de primas más querido de Com si fos ahir ha regresado con fuerza después de protagonizar una de las historias más surrealistas de los últimos años. ¿Quién les diría que un mismo hombre las engañaría de buena manera a través de una aplicación de citas para estafarlas y quedarse con el dinero de las arras del edificio de la tía? Ambas fueron más bien ciegas dejándose llevar por los desprecios anteriores y los halagos de un hombre acostumbrado a jugar a dos bandas.

La Lídia ha caigut de nou en la trampa de l'estafador de l'amor | 3Cat
La Lídia ha caigut de nou en la trampa de l’estafador de l’amor | 3Cat

En todo y una vez superada esta historia, la Lídia desapareció de la serie hasta ahora, justo después de vivir los meses más duros de su prima. La Gina fue víctima de un error del Miquel (Eduard Farelo) y el Jordi (Andrés Herrera) jugando con una escopeta de balines. ¿Los resultados? Un tímpano perforado, pérdida de audición y una mentira recurrente que acabó estallando de la peor manera. Las vacaciones de Navidad parecen haber servido para apaciguar el fuego, pero la llegada de la Lídia lo ha complicado todo de nuevo. Por un lado, quiere que su prima no sea tan ingenua y luche un poco más para conseguir dinero. Incluso se ha comprado los audífonos con su dinero y quiere que Gina ponga en práctica sus artes de manipulación para engañar a Miquel y que haga todo lo que quiera por ella gratis. Habrá que ver qué resultados saca de todo esto.

La Lídia ha tornat amb més força que mai a 'Com si fos ahir' | 3Cat.
La Lídia ha tornat amb més força que mai a ‘Com si fos ahir’ | 3Cat.

Nueva decepción amorosa de la Lídia

Volviendo de nuevo a las relaciones personales, la Lídia ha dejado atrás su susto con el estafador del amor, pero reencontrarse con su ex y padre de su hijo traerá otra sorpresa para ella. Paseando por la calle con la Gina se encuentra en la otra acera con el Carles, su expareja y el padre de Valeri. A pesar de aparentar que no tienen buena relación y que no lo soporta, la Lídia no puede evitar arreglarse lo mejor posible cuando él le propone cenar juntos. Si tanto lo odia, ¿por qué se preocupa tanto por impresionarlo?

En todo caso, el reencuentro con Carles parece que puede terminar con fiesta y jolgorio después de cenar, pero resulta que las intenciones de ambos son completamente opuestas. Su ex ha intentado recordar los buenos momentos de la relación, hablando de sus ratos sin discusiones, pero con una intención muy clara. Justo cuando la Lídia acababa de pedir dos copas de cava para animar la noche, su ex puso sobre la mesa el motivo real del encuentro: quiere firmar definitivamente los papeles de divorcio porque quiere casarse con su nueva pareja. El golpe, aunque fingió que no era nada, la dejó tocada.

Les intencions del sopar entre la Lídia i el Carles son oposades a 'Com si fos ahir' | 3Cat
Les intencions del sopar entre la Lídia i el Carles son oposades a ‘Com si fos ahir’ | 3Cat

El pequeño avance del próximo capítulo ya nos ha dejado ver que la Lídia no es ninguna santa y que su forma de manipular la realidad continúa. Después del golpe con su ex y de darse cuenta de que no habría nada más entre ellos, hablará con la Gina sobre lo que ha pasado y hará ver que quien estaba interesado en ella era Carles y que tuvo que decirle que no quería nada porque «no podía estarse quieto». Ya se sabe que las mentiras en Com si fos ahir tienen las patas muy cortas y, en algún momento, la Lídia podría recibir las consecuencias. ¿Será el momento de ver su cara más vulnerable?

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