Laura Escanes (Barcelona, 1996) se pone al frente de La Travessa VIP convertida en una de las presentadoras estrella de 3Cat. La influencer acompaña, en esta ocasión, a un grupo de aventureros a quienes todos conocemos porque se trata de la primera versión con concursantes famosos. El Món la entrevista para saber cómo lo ha vivido y qué espera de la reacción de los televidentes, que reclamaban poder ver este formato con personajes del star-system catalán desde el estreno de la primera temporada.
Los aventureros de la cuarta temporada de La travessa no son anónimos, sino famosos. ¿Tener como concursantes a profesionales de la comunicación como Raquel Sans la puso nerviosa? ¿Ha estado más insegura que en las anteriores ediciones?
Por supuesto, me he sentido mucho más insegura. He tenido una sensación de nervios muy intensa antes de comenzar el rodaje, pero afortunadamente se me desmontó rápidamente. Me daba miedo que no me hicieran caso, la verdad… Y eso que yo, bajo presión, trabajo muy bien y me gusta esa sensación de estar nerviosa porque siempre intento sacar el 100% de mí cuando lo estoy. Y te confieso que he estado más insegura, pero si lo miro con distancia quizás también es cierto que en esta temporada me he permitido a mí misma jugar un poco más con ellos. He hecho eso de quizás pasar un poco la línea y dejar de ser una presentadora tan formal.
¿Cómo ha gestionado el hecho de conocer previamente a los concursantes y, además, ser amiga de algunos de ellos como es el caso con Miki Núñez y Jessica Goicoechea?
Creo que precisamente por este motivo me he permitido jugar un poco más. Nos conocíamos y tengo, inevitablemente, más cosas en común con ellos que con los concursantes anónimos de las otras ediciones. Además, también ayuda que los concursantes VIP han estado mucho más conscientes de que estaban en un programa de televisión y han dado juego desde el primer minuto.
¿Quizás este es el punto añadido de esta edición, que los concursantes conocen el formato y el medio?
Exacto, los concursantes anónimos no están acostumbrados a que los persigan 24 horas con cámaras de televisión y, en cambio, los VIP ya saben qué es eso ya sea por anuncios que han hecho, por programas de televisión, por entrevistas… Esto ha hecho que entraran al juego y al programa de una manera mucho más rápida.

En el vídeo promocional, se les ha visto sufrir.
Se les ha visto sufrir y los veréis sufrir mucho a lo largo de los capítulos… Pero es que eso es La travessa. En todas las anteriores temporadas, los concursantes anónimos han tenido momentos complicados y no podíamos cambiar eso ahora porque precisamente ese es el ADN de La travessa. No podíamos rebajar el nivel por el hecho de que fueran famosos.
Ellos, en el fondo, ¿se esperaban un nivel más bajo como beneficio por ser famosos?
Creo que sí, que esperaban quizás un poco menos de nivel o menos dureza en las pruebas. Los famosos confiaban en que lo pondríamos más fácil… pero a medida que iban pasando los días de rodaje, se iban dando cuenta de que no era una broma y que tendrían que hacer todo lo que les pedían.
En esta edición los veremos hacer kayak, barranquismo, deportes acuáticos… ¿Cuál ha sido la prueba más complicada?
Yo sigo pensando que las pruebas físicas que les preparamos no son la parte más difícil de la experiencia, sino cómo llegan mentalmente a ellas. Si mentalmente no estás preparado para ponerte a prueba o si el día anterior, por lo que sea, te han penalizado y sabes que llegarás a una prueba de eliminación; si estás triste porque se ha ido tu pareja favorita… Aunque la prueba de ese día solo te pida caminar, ese día que estás flojo anímicamente sufrirás mucho más y se te hará mucho más duro que tener que seguir una gincana durísima. La mente juega un papel muy importante en La travessa.
Los famosos han convivido durante 15 días con otros personajes conocidos a quienes no conocían, con los que han sufrido y también durmiendo en una casa de colonias. ¿Cómo ha sido la experiencia para ellos?
El primer día que llegaron a Mallorca, Miki y Raquel, por ejemplo, que no se conocían, terminaron durmiendo juntos en la habitación ese mismo día. Imagínate qué situación, que llegas y te dicen que participarás con esta persona a quien no conoces personalmente y que compartiréis una habitación con literas. No sabes absolutamente nada de sus manías, cómo es, nada… Pero supongo que es una manera también de dejarte llevar y entregarte. Por eso creo que funciona el programa, porque ellos se entregan al 100%. Si no se entregaran, esto no funcionaría.
Los famosos han tenido que estar los 15 días de rodaje sin móvil. ¿Se han quejado más que los anónimos, en este sentido?
Pues fíjate que es lo que mejor han llevado. Después, cuando terminaba su paso por el programa, ¡no querían cogerlo! Y a medida que iban saliendo, me decían que aún no lo habían encendido, que les había gustado mucho esa desconexión. Miki, cuando terminó la aventura, me decía que había sido lo más heavy que había vivido en los últimos años y que le había recordado a sus meses encerrado en la academia de Operación Triunfo. Pocas veces tenemos la oportunidad de desconectar absolutamente y no hacer caso a nadie, creo que también hay un punto que lo han agradecido.

¿Qué opina del casting que han elegido para esta temporada?
Brutal, o sea, brutal en mayúsculas. Creo que no puede estar mejor. Hay un trabajo detrás increíble, ya que estudian que cada perfil sea diferente, que cada pareja sea de una manera, que no aporten las mismas cosas y que se compensen entre ellos. Quiero decir, Nerea y Carolina son una bomba. Si, de repente, pones quizás otra pareja tan bomba, pues el programa se convertiría en otra cosa. Mantener el equilibrio es importante. Está bien que haya una pareja sentimental, unos que son hermanos, otros amigos, otros que no se conocen… Creo que hay un mix muy interesante y, para mí, la prueba final que demuestra que el casting está bien hecho es cómo se han llevado ellos después de La travessa.
No sé si es postureo o no, pero al menos desde fuera se ve muy buen rollo entre ellos.
Hablamos casi todos los días por el grupo de La travessa que tenemos en WhatsApp y eso que han pasado cinco meses desde la grabación. Nos hemos visto muchísimas veces, ellos han quedado también por su cuenta para ir a hacer excursiones, hemos cenado, hemos comido, hemos ido de fiesta… Es una sensación muy guay.
¿Cuál de los concursantes cree que sorprenderá más a los televidentes?
Quizás diría Raquel Sans. Ver a Raquel como la hemos visto en La Travessa para mí ha sido brutal. Ella, que tiene una imagen muy seria en el TN mientras explica desgracias, muchas veces, pasará de eso a mostrarse aventurera y muy divertida. Es genial descubrir a Raquel de esta manera y no lo cambio por nada.
Después de esta experiencia con pruebas tan físicas en la montaña, ¿les han entrado más ganas de hacer deporte o no han vuelto a pisar el campo desde entonces?
Ha sido increíble cómo, el hecho de haberse unido a personas que son buenas haciendo determinados deportes, les han despertado ganas de probar cosas nuevas. Uno puede ser bueno escalando y propone a los demás ir todos juntos a escalar un día, por ejemplo. Al final es un poco como pasa en la vida, que te vas juntando con personas que te van enseñando cosas y vas sumando cosas de todos.
Algunos han criticado que TV3 haya creado esta versión VIP de La travessa porque creen que la esencia del concurso es que los participantes sean anónimos. ¿Qué opina sobre esto?
Yo, personalmente, estoy de acuerdo en que la esencia de La travessa es el concursante anónimo. Ahora bien, creo que este ha sido un regalo increíble para el espectador y para los VIPs porque se ha creado un formato muy diferente. Además, la gente lo pedía muchísimo, desde el minuto 1 de la primera temporada estuvimos recibiendo mensajes que querían una travessa con famosos. Los VIPs mismos lo pedían, de hecho. Miki, desde el primer día que salió La travessa, me decía que quería ir cuando hubiera una versión VIP. Creo que es muy guay que haya una versión así. Ahora bien, quizás la siguiente debería ser de anónimos porque creo que no se debe quemar y se debe disfrutar esto. Quién sabe, en unos años, pero de momento vamos a disfrutar de esta primera VIP.

La Travessa también permite conocer el territorio de casa nuestra de una manera diferente.
Creo que es un programa familiar perfecto para verlo todos juntos, es divertido, es emocionante… Y, exacto, además te permite conocer el territorio de otra manera. Tenemos paisajes espectaculares que vemos con imágenes de drones y de cámaras que hacen un trabajo brutal. Las pruebas son brutales y, de repente descubres que hay una vía ferrata en un lugar que tú desconocías. Creo que La Travessa ofrece una oportunidad para ver Cataluña y los países catalanes de una manera perfecta.
Para usted, ¿cuál es la parte más difícil de la grabación de este programa?
Las despedidas, que evidentemente siempre son muy difíciles también en las ediciones con concursantes anónimos porque les vas cogiendo cariño… Cada vez eres más cercano a ellos y cuesta. Pero, claro, en esta edición había concursantes a quienes conocía de antes, otros a quienes he ido conociendo mucho más, tenía muchas más cosas en común con ellos… y lo he sufrido bastante, la verdad. Intento vivir la pena por dentro para que no se note, pero creo que La travessa también es esa emoción. Los televidentes que lo ven desde casa también se emocionarán y creo que es bonito que se den cuenta de que la presentadora también está emocionada. Solo te digo que he visto a los cámaras llorar muchas veces y eso es bonito.
Eso demuestra que es un programa con mucha realidad y no impostado.
Es tal cual eso, es muy bonito ver que La travessa es real y no tiene guion. Puedes tener un casting concreto y tener tus ideas de quién puede funcionar más o menos, pero si el programa funciona es porque van pasando muchas cosas que te sorprenden.

¿Cómo se ve como presentadora después de esta cuarta temporada?
Estoy muy contenta. La primera temporada de La travessa fue un regalo absoluto que afronté con muchísimo miedo porque no lo había hecho nunca, pero a mí los retos me gustan. Me gusta verme en lugares diferentes e intentar hacerlo de la mejor manera, sacar lo mejor de mí, juntarme con gente que me pueda sumar para aprender… Y para mí es eso, un regalo, porque puedo estar aprendiendo constantemente. Son 4 temporadas y ojalá haya muchísimas más porque siento que cada Travessa que hago me convierto en una profesional un poco mejor. Y, ya que me hace mejorar, pues lo exprimo al máximo.
¿Y los seguidores que, hasta ahora, solo conocían su faceta de influencer qué le dicen?
Pues hablan mucho de este cambio y me dicen que sienten mucho orgullo porque me han visto crecer. Muchos me empezaron a seguir cuando comencé con Instagram y con YouTube, y ahora, de repente, me ven presentando las campanadas de Año Nuevo, La travessa… Han visto una evolución que yo siempre había dicho que me encantaría hacer porque desde siempre me ha encantado el mundo de la comunicación. Supongo que sienten ese orgullo que yo también siento de mí misma, que es muy guay poderlo decir.
Desde que presenta en TV3 es mucho más habitual oírla hablar catalán también en sus redes. Esto gusta mucho a los catalanohablantes, pero no sé si tanto a sus seguidores de Madrid.
Sí que me critican muchos, pero es que me da absolutamente igual. De hecho, creo que se han terminado acostumbrando a oírme hablar catalán y te prometo que cada vez recibo más mensajes de personas que me dicen que no entienden nada cuando presento, pero que están viendo el programa en catalán porque les encanta la sonoridad del catalán. Eso es brutal. Es brutal que un programa de aquí, de casa, llegue al resto de España.
¿Algún reto más? ¿Qué más le queda por hacer?
No me gusta conformarme con las cosas. Sé que irán viniendo cosas, evidentemente, y si no pues me las buscaré. Los retos me encantan, así como ir mejorando e ir creciendo.
Si hubiera otra VIP, ¿qué famoso no podría faltar en una La Travessa VIP 2?
Mm… es complicado, ¿eh? Mira, yo siempre había pensado que si yo participara iría con Gemma, que es de mis mejores amigas y también se dedica a redes. Además, está muy fuerte mentalmente y es una tía muy directa con las cosas súper claras. Yo siempre había dicho de ir con ella, pero claro… Con Joan (Verdú) seguro que lo ganaríamos todo. Es complicado, lo tendría que pensar.

