Joc de cartes ha ofrecido todo un espectáculo en el programa de este miércoles, cuando han intentado encontrar dónde se puede hacer la mejor calçotada cerca de Barcelona. El equipo de Marc Ribas ha sorprendido con opciones muy diferentes, desde un restaurante que propone calçots con vistas al mar y uno tradicional… pero sin estar hechos a la brasa. En esta entrega, que ha alcanzado una audiencia buenísima con el 21,3% del share, ha habido un protagonista claro que ha terminado siendo el ganador porque era el más exigente, sí, pero porque sabía que los otros no eran tan buenos como él. Su actitud déspota ha enfadado a parte de los televidentes, pero ya llegaremos a eso.

La cuestión es que el concurso vuelve a ser líder del miércoles y con mucha diferencia, ya que ni siquiera el fútbol de TVE ha podido hacerle sombra. La otra semifinal de la Copa del Rey se ha quedado con el 13,2%, así que ocho puntos menos. Todo esto ha ayudado a mejorar la cuota media de la cadena, que se ha elevado a un buenísimo 19,6% que deja en evidencia a La 1 con el 11,3%.

Marevento, calçots en el paseo de la playa de Castelldefels

La primera parada ha sido el Marevento, el típico restaurante de arroces en el paseo marítimo de Castelldefels. A simple vista, parecía raro pensar que allí se podrían comer calçots; pero así es. La copropietaria Silvia Ripollès ha sido la más dulce de los competidores, quien ha presumido de tener un menú calçots con la romascada de rape para intentar integrarlo con su estilo de local.

Los otros lo han visto todo “demasiado bonito”, el típico local “para guiris” con una cocina muy grande. Todo estaba ordenado y bien equipado, pero los calçots los hacen en Joster y no a la brasa… y que hayan encontrado salsas romesco compradas tampoco les ha agradado. 

Una vez en la mesa, el rival más crítico -Ferran- ha lamentado que estuvieran tardando tanto y Marc Ribas ha tenido que entrar en la cocina a preguntar qué estaba pasando: “Si siempre tardan así, tienen un problema”. Los platos estaban súper bien presentados y la salsa era casera, pero la tempura estaba cruda y han encontrado que faltaba intensidad al romesco. La propietaria ha sido comprensiva con los errores del cocinero, que han sido unos cuantos porque el arroz también estaba salado: “Qué cagada, tío”, ha lamentado él.

Els calçots han estat protagonistes del Joc de cartes d'aquesta setmana - TV3
Els calçots han estat protagonistes del Joc de cartes d’aquesta setmana | TV3

La nota media ha sido de un 6,3 con el espacio como mejor categoría, ya que se lleva un 7,7 mientras que los calçots aprueban justito con un 5.

L’Espectacular en Gavà, elegancia y una barbacoa “de juguete”

El turno ha pasado a Marc Badosa, el propietario de l’Espectacular de Gavà. Con un espacio amplio y luminoso, los rivales han encontrado que era muy elegante y que parecía ser carísimo. En el jardín había una barbacoa “de juguete” “y digna de tener en casa para cuando viene la suegra”, no para un restaurante. Evidentemente, lo han criticado bastante. 

La barbacoa de joguina del restaurant ha indignat els rivals - TV3
La barbacoa de joguina del restaurant ha indignat els rivals | TV3

Les han servido croquetas de calçots y cocina de creación, con platos muy bien presentados y Marc Ribas llorando de la risa cuando uno de los concursantes ha bañado el calçot en la salsa: “Tienes que hundirlo en la salsa para poder probarla, eran demasiado finos y costaban de pelar”, han lamentado. Eso sí, han recibido buenas críticas aunque era arriesgado el toque de añadirle nueces a la salsa. 

El momento más curioso ha tenido como protagonista al presentador. El agua que había encima de la crema catalana que había pedido no le ha hecho gracia, se ha quedado muy sorprendido cuando el concursante le ha dicho que la había hecho su pareja un par de días antes y que el chef no estaba. Ninguno de los platos les ha parecido espectacular y esto les ha perjudicado.

El Marc Ribas critica la crema catalana que li han servit - TV3
El Marc Ribas critica la crema catalana que li han servit | TV3

Con un 5,6 de nota media, este restaurante suspende las categorías de la comida y los calçots con un 4,7 respectivamente. La mejor valoración ha sido para el espacio, que obtiene un buen 7,3. 

Can Sues, entre Terrassa y Sant Quirze del Vallès, con comida muy bien valorada

El restaurante de Joan Berenguera, propietario y parrillero de Can Sues, es de aquellos que conservan la esencia tradicional de los calçots en su camino desde el campo de cultivo hasta la mesa. Ha sorprendido que diga que él mismo cultiva los calçots que luego sirve.

La sala ha gustado, en una masía antigua más tradicional: “Aquí se respira calçotada por todas partes”. La cocina “enorme” les ha encantado, también, pero no se esperaban que no hiciera los calçots en una brasa. ¿Es posible una experiencia tradicional sin fuego? Los calçots eran bastante más finos de lo que esperaban y el emplatado, sin florituras. 

La judía, “espectacular” y la salsa del calçot “intensa”, eso sí. Después de todas las críticas del concursante intenso, ha dejado a todos con la boca abierta cuando ha dicho que solo había comido cinco en toda su vida. Todo estaba buenísimo, con la carne que se deshacía y unos postres que han gustado.

Què han opinat els rivals d'aquests calçots_ - TV3
Què han opinat els rivals d’aquests calçots? | TV3

Los rivales lo han valorado muy bien, con un 7,3 de nota media y ninguna valoración por debajo del notable. La mejor categoría ha sido la comida con un 8,3 buenísimo. 

Can Sardà, en Cerdanyola del Vallès, la opción más tradicional para comer calçots

El Ferran Fernández, el más tiquismiquis de la noche, apuesta por la cocina casera y de producción propia gracias a su experiencia de casi cuarenta años haciendo calçotadas. En Can Sardà, los rivales se han quedado sin palabras cuando han visto la famosa brasa, una buena herramienta que ha generado envidias. Encima de cada mesa, una tablet colgada para pedir lo que te falte: “Esto sí que no me lo esperaba del Ferran”. Las vistas, “una pasada”, y una cocina espectacular con mucha tecnología.

“Si me dicen que están crudos la hemos cagado, eh, quiero que salga la comida rápido. Espabila que no tienes dos minutos”, se le ha oído criticar a los camareros. Todos los platos tenían una pinta brutal, tradicionales… pero la salsa de calçots “un poco subida de tomate”. El feedback de toda la comida ha sido muy positivo, por eso. Pero no se han terminado de creer que siempre sirven cantidades tan grandes siempre: “Aquí no hay nada pequeño”.

El presentador ha preguntat als altres comensals si realment sempre serveixen plats tan cars - TV3
El presentador ha preguntat als altres comensals si realment sempre serveixen plats tan cars | TV3

“Haz una crema de puta madre que Marc es muy tocapelotas”, se le ha oído decir en la cocina. Todos han disfrutado mucho y esto se ha reflejado en las valoraciones: la nota media ha sido de un 7,8 que lo ha catapultado al primer lugar de la clasificación. La comida y el servicio empatan con un 8,3, de hecho. 

La confrontación final de Joc de cartes deja en evidencia al ganador

Sílvia se ha emocionado y ha terminado llorando cuando ha sabido que han suspendido sus calçots: “No te podía aprobar, lo siento”, le han dicho. Ella se ha quedado todo pinchada, ya que reconoce que no lo hicieron del todo bien pero también cree que se merece más.

El guanyador ha alliçonat els altres concursants - TV3
El guanyador ha alliçonat els altres concursants | TV3

Todos se han dado cuenta enseguida de que Ferran había puesto las peores notas, un cocinero con exigencia que ha regañado a todos con una actitud que ha parecido de profesor aleccionador y sobrado. Poca empatía y muy criticado en las redes, pero ha conseguido que Marc lo haya calificado como el “rey del calçot” de cerca de Barcelona. Finalmente, se ha consolidado como flamante ganador del programa. Eso sí, el plato estrella no han sido los calçots sino los canelones y eso dice mucho.

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