Laura Fa se dedica a la prensa rosa desde hace muchos años, pero lo que poca gente sabe es que antes trabajó como periodista deportiva. La de Badalona ha concedido una entrevista al pódcast Off the REC y, por sorpresa, ha terminado recordando la censura que sufrió del Barça entre otros titulares potentes. Ella siempre tuvo claro que quería hablar del corazón, pero en Cataluña no se hablaba mucho de eso y pensó que podía triunfar más si hablaba de baloncesto: «Yo quería ser como Puyal y sentía que nunca podría serlo. Dije yo me voy de aquí, solo por eso. Es una realidad que, como chica, tienes muchas menos posibilidades de ser una primera voz en temas deportivos».
Resulta curioso que haya sacado a la luz que la peor censura que ha vivido nunca ha sido con el Barça y eso cuando ya no se dedicaba a los deportes: «Son intocables… Hace unos días hablaba de censura y me enrollé con la casa real y después pensé que la censura más heavy la he vivido con el Barça y no hago deportes. Imagina la gente que sí lo hace». «Ter Stegen, Aitana Bonmatí, no sé quién… que solo estoy diciendo que tienes un novio, eh, quiero decir que tampoco… y se activan todos los mecanismos para censurar directamente y dices jolín, es asfixiante. ¿Lo que no he vivido yo con el rey Juan Carlos lo tengo que vivir con el Barça?», ha lamentado.
Laura Fa reflexiona sobre el final de Sálvame
Alfons Arús le ofreció un puesto de trabajo y, desde allí, comenzó a escalar. De él se queda con la naturalidad en pantalla que le hizo aprender: «Yo me he ido haciendo así, con sentido del humor, y he terminado encontrando mi estilo, que es igual fuera de la pantalla». Después de seis años en su programa, fue en 2016 cuando la contrataron en Sálvame. Se ha hablado hasta el aburrimiento de la cancelación del programa del corazón de Telecinco, ¿qué opina ella?
No sabe si realmente estaba agotado, ya que la verdad es que nadie ha vuelto a hacer sus audiencias: «Creo que los personajes estaban un poco agotados y no se podían exprimir mucho más. Cinco horas de programa, diarias y en directo son heavys y más en un programa tan intenso y con conflicto, que terminas agotadísimo. Pero no estaba agotado, porque las cadenas firmarían por tener lo que tenían con Sálvame y no lo han encontrado».
De su pasado en Sálvame se recuerda el momento en que reconoció que era independentista. Ahora confiesa que se lo pensó «tres segundos» antes de hacerlo: «Pensé en decir que no, pero no eres tú si vas mintiendo. Lo dije tan normal que me dijeron merendarás fuet. Ahora, como está tan normalizado, llevo siete años trabajando en Madrid con esta facilidad».

La contrataron para Espejo Público, después, pero lo dejó precipitadamente para probar suerte en La Familia de la Tele. La segunda vida de Sálvame en TVE no funcionó nada, pero ella confiaba: «No es que me haya arrepentido, pero es una lástima, porque estaba bien y la he liado parda… pero la vida es eso«. No acaba de tener claro por qué no funcionó en la pública: «En La 1 quizás no estaban demasiado preparados para ver a Belén Esteban comiendo, con tres presentadores… Fue difícil. Seis semanas, no duró mucho la agonía porque nos sacaron rápido».

