Paloma Rocasolano pasó a formar parte de la familia real, muy entre comillas, cuando su hija se casó con el príncipe heredero de la corona. Letizia no tuvo una entrada muy fácil, ya que se ha dicho muchas veces que su relación con Felipe no convencía a Juan Carlos de Borbón y esto no lo disimuló para nada. Ahora bien, una información que publica Lecturas esta semana nos hace pensar que a su madre tampoco se la trató bien al principio. De hecho, se asegura que recibió “desprecio” por parte de los Borbones en un nuevo intento de “humillar” a Letizia.
A la familia real le costó entender que su flamante heredero quisiera casarse con una periodista sin sangre real ni títulos, una decisión contra la que habrían intentado luchar. Los monarcas tuvieron que acabar claudicando ante aquella historia de amor, pero los hechos dejan caer que quedó claro que esta aceptación no se extendería a la familia política.
El protocolo no se cumplió el día de la boda de Felipe y Letizia, por lo que recuperan ahora, ya que lo más habitual es que el padre del novio entre en la iglesia acompañado de la madre de la novia. Juan Carlos se negó a ir de su brazo y la mujer tuvo que hacerlo de la mano de su hija Telma. Los periodistas congregados manifestaron su sorpresa, ya que no se esperaban que el rey fuera del brazo de su hermana. ¿Cómo justificaron el desaire desde dentro? Que la diferencia de altura entre una y otra motivó el cambio de pareja. ¿Quedaba feo que Juan Carlos entrara con alguien bajito? ¿Es eso lo que estaban diciendo?

Pilar Eyre asegura que aquel gesto fue “muy extraño” y que “sorprendió” a todos: “Dijeron que había demasiada diferencia de estatura entre ellos, pero nos sorprendió mucho”. Paloma Rocasolano no puede ser más bien bajita, pero ¿es tan llamativa como para saltarse el protocolo? Los comentarios no se hicieron esperar: “Se dijo que el rey de España no podía entrar con una señora que no tenía ningún título… Me parece bastante desagradable y creo que fue otra de las causas con las que se intentó humillar a Letizia como se hacía por entonces”.
Paloma Rocasolano, la abuela más presente en la vida de Leonor y Sofía
La familia real dejó claro que querían que la madre de Letizia ocupara un plano muy secundario en su vida, pero no esperaban que la periodista acabara demostrando tener tanto carácter. No ha cedido y, a la hora de la verdad, ha sido Paloma Rocasolano la abuela que ha estado más presente en la vida de sus hijas. Sofía de Grecia ha vivido dentro de la Zarzuela como ellas, pero Letizia confiaba en su madre -y no en la suegra- para cuidar a las niñas cuando ella tenía que irse.
Así ha sido toda la vida, la abuela protectora que ha ocupado un lugar destacado con el que Sofía no ha podido ni siquiera soñar. Podemos recordar que Juan Carlos de Borbón dedica unas palabras a su mujer, en este sentido, en sus memorias: “Sofía ha visto a las niñas ocasionalmente, pero le habría encantado hacerlo más a menudo sobre todo porque viven a solo 100 metros de distancia”.

Desde la Zarzuela han intentado desplazar a la madre enfermera de Letizia, pero esta ha sido quien ha acabado ganando un pulso facilitado por el actual monarca.


