La familia real está rota desde hace mucho tiempo, pero habían intentado disimular para evitar comentarios desagradables en la prensa. Que tampoco es que se hayan esforzado mucho, pero sí que de vez en cuando han invitado a Sofía de Grecia a una foto familiar. Ahora, la revista Semana ha estado investigando y llega a la conclusión de que han decidido dejar de actuar: «La ruptura es total y no les preocupa guardar las apariencias«. Cada vez son más visibles las tensiones entre los dos grupos, el que forman Felipe y Letizia contra el de Juan Carlos y las hijas.
Y la información que ha llegado a Monarquía Confidencial, el medio especializado en la familia real, llega a la misma conclusión: «La ruptura entre Felipe y Juan Carlos parece que no cesa. El emérito, en la intimidad, ha ido un paso más allá«. Esta última semana, el Borbón padre ha concedido unas declaraciones potentes a Le Figaro donde lamentaba que su hijo lo tuviera difícil con Pedro Sánchez. A su hijo no le habrá gustado, claro, pero él justifica sus palabras: «He dicho lo que él no se atreve a decir«, habría asegurado a su entorno más cercano.

Juan Carlos de Borbón, «harto y frustrado»
«El sentimiento que domina actualmente al emérito es de profundo hartazgo y frustración«, llegan a decir. Y es que le molestaría ver que Felipe tiene poco margen de maniobra: «Él haría las cosas de otra manera«. Que Juan Carlos opine sobre política nacional desde el extranjero puede provocar problemas a la corona, razón por la cual se habría visto forzado a dar otro toque de atención al padre.
Se le pide prudencia extrema y que evite cualquier tipo de injerencia que pueda comprometer la neutralidad de la institución. Y, una vez más, el emérito hace caso omiso a todo: «Le entra todo por un oído y le sale por el otro. No hace caso y es que tampoco quiere estar callado».

Juan Carlos de Borbón ha llegado a una edad en la que comienza a ser el típico abuelo rebelde sin ganas de pensar en sus acciones antes de llevarlas a cabo. Debe tener al hijo bastante molesto, sobre todo ahora que ve que las hermanas apoyan al padre en todo lo que hace, esté equivocado o no. Todo un despropósito que los separa, aún más, como familia.

