La última edición de La isla de las tentaciones tuvo una estrella destacada y esa fue, sin lugar a dudas, Montoya. Su vídeo corriendo por la playa completamente desesperado mientras Sandra Barneda le pedía que se detuviera se viralizó muchísimo, hasta el punto de que llegó a comentarse en la televisión estadounidense. El pobre chico enloqueció al ver en pantalla la infidelidad de su pareja, una Anita que le rompió el corazón en una experiencia que se les fue de las manos. Convertido en un personaje supermediático, Telecinco quiso explotarlo aún más y también lo envió a Supervivientes como uno de los participantes estrella de esa edición. De todo aquello, Montoya quedó tocado y tuvo que retirarse de la televisión una temporada.
Ahora ha vuelto en una entrevista muy sincera frente a Ana Milán, que ha querido saber qué le pasó y cómo pasó de todo a nada en pocas semanas. Ese era el verano posterior al boom, cuando podría haber ganado todo el dinero del mundo, pero él optó por priorizar una salud mental que había quedado muy dañada.
«Este verano ha sido el peor de mi vida, cuando salí de dos realities seguidos y entré en la oscuridad de la vida. Me he puesto en manos de psicólogos y puedo decir que lo que me ha salvado ha sido mi entorno familiar. Cuando vi que nada tenía sentido, me sentí subido al balcón. Mi madre se dio cuenta de que estaba allí… Yo que siempre he sonreído desde que me he levantado, de repente me vi en un pozo porque no le veo sentido a nada», ha confesado por primera vez.
“Mi madre se dio cuenta que estaba al borde de un balcón.” En #ExLaVidaDespues, Montoya habla del momento en el que tuvo que parar y priorizar su salud mental.
— Ex. La Vida Después (@exlavidadespues) April 22, 2026
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Montoya estaba desmotivado, pero supo detenerse antes de que todo estallara por los aires: «Ahora creo que estoy volviendo a brillar en el sentido de volver a sonreír. En aquel momento, quería que todo acabara«, confiesa con sinceridad.
¿Montoya volvería a participar en La isla de las tentaciones?
Su experiencia en el reality no fue muy agradable, no, ya que lloró y sufrió como nunca había hecho en la vida. Sorprendentemente, sin embargo, cree que volvería porque aquello le ayudó a darse cuenta de muchas cosas. ¿El problema? Que de todo aquello acabó perdiendo la ilusión en el amor.
«Cuando salí de Supervivientes me di cuenta de que todo se había salido de madre. Yo nunca he creído que estaba triunfando, no siento que esté triunfando ni siento que soy famoso ni nada. No me considero nada, no sé qué me ha pasado. Yo entré a un programa con mi pareja y no sé, solo sé que no he hecho nada malo. Yo soy así y han ganado mucho dinero con el programa, pero no quiero nada de eso«, ha dicho entre lágrimas.


En La isla de las tentaciones puso a prueba su amor de una manera muy fuerte: «Ves que estás perdiendo a tu pareja y eso es muy fuerte», reconoce. Ver cada día imágenes de tu pareja que te hacen daño es un proceso complicado: «Y nosotros estábamos en nuestro mejor momento, pero nos surgió la oportunidad de participar y vimos que era la oportunidad de hacernos conocidos«. Famosos se han hecho, ese objetivo lo han cumplido, pero ¿a qué precio?

