El gobierno español renovará los trenes de Cercanías de Madrid con 36 unidades nuevas del fabricante Stadler, tal como anunció el ministro de Transportes, Óscar Puente, a inicios del mes pasado. El ejecutivo de Pedro Sánchez ha destinado 600 millones de euros a los nuevos trenes y Puente ha presumido de la inversión con una fotografía en las redes sociales, acompañada de un mensaje esperanzador para los usuarios del tren regional de Madrid. “Piel de gallina”, ha tuiteado. “Pronto en sus estaciones más cercanas. Stadler. Bien nuevos”

El tuit ha enfadado a usuarios del servicio de RODALIES, que aún acumula retrasos por la reducción de velocidad obligada por el mal estado de la vía. El optimismo del ministro con la nueva flota que debe llegar a Madrid contrasta con el estado de los trenes catalanes, que también se renovarán. En el caso de RODALIES, una serie de incidencias en la fabricación han alargado los plazos. 

Diferentes perfiles le han reprochado a Puente el tuit, recordando el mal estado de los trenes en Cataluña. El ministro ha señalado que los convoyes de RODALIES se están fabricando y ha vinculado el retraso que padecen a problemas de fabricación que tiene Alston en su fábrica catalana. “Pregunte usted en la fábrica de Barcelona, que es donde se hacen”, ha respondido a una de las quejas. “Dile a tu amigo que la fábrica que construye los trenes para RODALIES está en Barcelona. Podéis preguntar allí”, ha respondido a una segunda crítica. “Con que la fábrica nos sirva los que le hemos encargado para RODALIES ya nos conformamos”, ha incidido a un tercer usuario que hacía ironía, preguntándole si enviaría los trenes antiguos de Madrid a Cataluña.

Puente ha incluido –en diferentes tuits– una información publicada por El Periódico el pasado 26 de marzo detallando algunos de los problemas. Piezas mal colocadas y problemas en las pruebas han obligado a reducir el suministro de este año de las 27 unidades previstas a solo 16. El rotativo también expone, en todo caso, que el colapso del servicio en Cataluña tras el accidente de Gelida paralizó “varias semanas” las validaciones de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. 

Críticas a la desinversión

La defensa de Puente, reduciendo los retrasos a los problemas del fabricante, ha hecho aflorar otras críticas habituales, entre ellas, la falta de inversión. El presidente de Alhora, Jordi Graupera, ha retuiteado con ironía: «La culpa de la desinversión, de la mala gestión, del boicot de la economía es de los indígenas, que no saben gobernarse ni producir los mismos bienes». Otros usuarios han lamentado el mal estado de la infraestructura o le han recordado que no ha visitado Cataluña después del accidente de Gelida, un aspecto que también enfurece a las plataformas de afectados. Puente ha indicado que visitará la Sagrera la semana próxima.

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