Los sindicatos de docentes y profesionales del sistema educativo llevan meses manteniendo un fuerte pulso con el Departamento de Educación, dirigido por la consejera Esther Niubó, para conseguir mejoras en las condiciones laborales del sector. Un pulso que se ha intensificado desde finales del año pasado con el inicio de un período de negociaciones para desbloquear el conflicto. Con la titular de la cartera de baja por motivos médicos, tal como anunció ella misma este pasado domingo, ahora las conversaciones entran en una nueva fase. Una semana antes de la primera jornada de huelga convocada -el miércoles 11 de febrero-, la consejería ha convocado de urgencia a las organizaciones sindicales con representación en la mesa sectorial para intentar frenar la protesta.
Tal como explican desde el sindicato mayoritario del sector, la consejería ha citado a todos los sindicatos de la mesa -es decir, USTEC, CCOO, UGT, la CGT y ASPEPC-sps, de profesorado de secundaria- este jueves a una reunión de urgencia con un único punto sobre la mesa: la negociación de las condiciones laborales. El objetivo de esta reunión, pues, es intentar desbloquear mínimamente las conversaciones para frenar las futuras jornadas de huelga. De momento, sin embargo, las intenciones de los sindicatos convocantes de las protestas no son aflojar y mantienen las movilizaciones previstas para la próxima semana, y ya trabajan con todo un ciclo de protestas para este segundo trimestre. El conflicto, pues, continúa vivo. De hecho, los docentes ya están organizando autocares desde varios puntos de Cataluña para poder llevar a la gente a las manifestaciones del día 11, que se llevarán a cabo en Barcelona, Girona, Tarragona, Lleida y Tortosa.

División sindical por los objetivos de la lucha
La huelga está convocada por los sindicatos con representación en la mesa, pero cuenta con el apoyo y la participación de las otras organizaciones sindicales del sector. La Intersindical y la COS, que se definen como sindicatos independentistas, se han unido en bloque por su parte para añadir presión a la consejera Niubó. A través de un comunicado conjunto, ambas organizaciones aseguran que se han reunido con representantes de la cartera de enseñanza para trasladarles sus peticiones, las cuales incluyen todos los puntos sobre las condiciones laborales fijados por el conjunto del profesorado. «Hemos presentado un listado conjunto de medidas que sitúan en el centro no solo las condiciones laborales, sino también la defensa del modelo propio de escuela del país», argumentan los sindicatos.
Con este posicionamiento, pues, tal como dejan claro en el comunicado, la Intersindical y la COS se «desmarcan claramente» de las reivindicaciones «limitadas» de las organizaciones de la mesa sectorial: «Los salarios, las ratios y la burocracia son la primera piedra para una escuela de calidad, pero no nos podemos quedar aquí si queremos salvaguardar el modelo de escuela propio de nuestro país. La españolización del país comienza en las aulas», argumenta el portavoz de la Intersindical, Marc Martorell. Así pues, el bloque sindical independentista de educación inicia la batalla por las mejoras laborales por su parte mientras los sindicatos de la mesa sectorial mantienen las negociaciones con el Departamento de Educación. La consejería, pues, ahora tiene dos frentes abiertos.

