Entre la orilla del río Ebro y la sierra de Cardó se alza Tivenys, un municipio de poco menos de mil habitantes, según los últimos datos censales del Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat). Esta villa, de la comarca del Bajo Ebro, se encuentra en el margen izquierdo del río Ebro y limita con los municipios de Benifallet al norte, Bítem al sur, el Perelló al este y Xerta y Aldover al oeste, separados por el río. Ahora bien, Tivenys tiene forma de circo cerrado, ya que las cimas de la sierra de Cardó rodean casi por completo el municipio. Todos los barrancos que salen de la montaña -es decir, el barranco de las Fuentes o del Roldor, el de la Buinaca, el de las Conchas y el de Vallpalmera- confluyen hasta el río Ebro a través de la villa. Una orografía que convierte a Tivenys en un pueblo digno de postal. Este será uno de los pueblos que visitará El Foraster esta temporada.

Aunque la historia de este municipio no está muy bien documentada, los historiadores sí han determinado que en la zona donde se alza Tivenys hubo algún poblado durante la época de los íberos. La villa, sin embargo, no fue fundada tal como la conocemos hoy en día hasta el año 1148, después de la reconquista de Tortosa. Los templarios que se quedaron al frente de las tierras fueron uno de los impulsores de la tradición alfarera del pueblo, pero también le dieron impulso a la agricultura. No obstante, la expulsión de los moriscos que vivían en esta comunidad supuso una gran pérdida de población, la cual tardó muchos siglos en recuperarse del todo. Con el paso de los años, Tivenys fue creciendo poco a poco, pero el verdadero cambio se produjo durante el siglo XVIII, momento en que se construyó el canal izquierdo del Ebro.

Imagen de la fachada principal de la iglesia de Sant Miquel de Tivenys / Credit Commons

El parque municipal y la iglesia de Sant Miquel

Tivenys es uno de esos municipios catalanes que hay que visitar por dentro, pero también por fuera. Uno de los destinos imprescindibles en una escapada de fin de semana a la villa es su parque municipal, uno de los lugares más pintorescos de la población por su ubicación. Concretamente, el parque se encuentra entre el canal de la izquierda y el río Ebro. Una situación que lo convierte en un espacio con una vegetación muy rica ideal para pasear, relajarse y descansar. También hay una zona de recreo para los más pequeños de la casa. Por otro lado, otro de los imprescindibles de Tivenys es su iglesia, dedicada a Sant Miquel. Este templo parroquial, dedicado al patrón del pueblo, se comenzó a construir en el año 1770 y quedó terminado veinticuatro años después, en 1794. El edificio está formado por tres naves y cuenta con ocho altares y el altar mayor, de estilo gótico. Hasta 1936 también se podía ver un retablo gótico, pero durante la Guerra Civil española se perdieron todas sus imágenes.

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