Los sindicatos de docentes mayoritarios insisten en que el curso no terminará con normalidad si el Gobierno no se sienta a negociar mejoras laborales y han convocado 17 días de huelgas, algunas territoriales y tres paros generales en todo el país. Solo un acuerdo ratificado por “la mayoría del colectivo docente” las detendrá, insisten los sindicatos. Pero las posiciones continúan estancadas. A las puertas de estas paradas, la consejera de Educación, Esther Niubó, ha reducido nuevamente el margen de maniobra “al despliegue del acuerdo” y ha hecho un llamado a “desescalar entre todos” la “tensión” que vive el sistema educativo.

“Nadie puede decir que somos un Gobierno inamovible”, ha dicho en una entrevista en Catalunya Ràdio. “Pero todo de golpe no se puede recuperar”, ha continuado en relación con las quejas de los sindicatos críticos, que ven los incrementos salariales pactados con la UGT y CCOO –representantes de un 20% del profesorado catalán– un mínimo que “no revierte” la pérdida de poder adquisitivo de los docentes desde los recortes. La jefa de Educación remarca que es “muy difícil” pactar un incremento salarial mayor con el marco presupuestario actual, lo que aleja el final del conflicto. En todo caso, Niubó no ve en todas estas críticas sindicales una “enmienda a la totalidad” al pacto ratificado por CCOO y la UGT.

Las posiciones continúan estancadas y nada hace pensar que el conflicto se desbloqueará pronto, a pesar de que la consejera apunta que su equipo está en contacto con los sindicatos. En todo caso, el margen de maniobra es escaso, insisten en el ejecutivo, que pide tiempo para ver los efectos positivos del acuerdo al que se llegó con la UGT y CCOO. En este sentido, ha recordado que los docentes tendrán un plus de 838 euros en el caso de infantil y primaria –857 euros para el profesorado de secundaria– en la nómina de mayo y ha fijado la mirada en el próximo curso. “Reduciremos ratios donde se pueda y dotaremos de más docentes donde no se pueda”, ha remarcado durante la entrevista. El pacto actual fija en 20 alumnos la ratio en I3 y en 25 en la ESO. Los sindicatos piden 15 en el primer caso, 25 en el segundo. Las ratios, ha admitido Niubó, están “subiendo” en primaria y son “complicadas” en la ESO. “Vivimos un boom demográfico que lo notamos en la secundaria”, ha admitido.

Participantes en una manifestación de docentes en Barcelona | ACN

La crisis con los docentes ha encendido la oposición, que ha centrado las últimas sesiones del Parlamento en las diferentes polémicas que rodean al sector educativo. Este lunes, poco después de la entrevista matutina de Niubó en Catalunya Ràdio, la CUP ha cargado contra lo que considera una “operación política y mediática” del ejecutivo para “desprestigiar” a la comunidad docente. Una actitud “irresponsable”, en palabras de la portavoz anticapitalista Su Morena, que busca “avivar el conflicto”. La semana pasada, la USTEC también acusó a las juventudes del PSC de estar detrás de una protesta estudiantil contra los docentes en un instituto de Valls. La formación juvenil se ha desmarcado después de que trascendiera que uno de los portavoces formaba parte.

Niubó ve “exageradas” las críticas al plan de los mossos

La crisis con los docentes ha escalado con el nuevo plan piloto para incorporar mossos de paisano en las escuelas. Niubó ha reconocido que las “tensiones” que ha provocado el anuncio han enfurecido a algunos claustros, que han presionado a las direcciones para salir del proyecto. Una tensión que la consejera ha vinculado a la “mediatización” del plan, que salió a la luz la semana pasada y ha perdido dos escuelas en el camino en una semana. Según el departamento, últimamente también se ha incorporado un centro nuevo, con lo que hay un total de 13 institutos participando en la prueba. 

En la radio, Niubó ha calificado de “exageradas” las críticas que ha recibido el proyecto. La consejera ha destacado el “tacto” que tienen los Mossos y la experiencia de los agentes en mediación de conflictos, un argumento que no ha convencido a los sindicatos educativos, ni a los colegios de educadoras sociales ni de pedagogos ni a la principal asociación de directores. Todos ellos se han desmarcado públicamente con comunicados o declaraciones a los medios de comunicación. Niubó ha insistido en que el departamento no obligará a ningún centro a acoger mossos y que los agentes “no sustituirán” a los integradores”. “El acuerdo [con la UGT y CCOO] permitirá estabilizar 300 educadores e integradores que estaban en situación temporal”, ha defendido.

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