Los docentes continúan su movilización para forzar al Gobierno a negociar. Este miércoles, ha sido con los paros en el Penedès y el Baix Llobregat. Las protestas se han centrado en Vilafranca y en Sant Feliu de Llobregat, frente a la sede de los Servicios Territoriales de Educación, que ha acogido una reunión entre personal del departamento y los referentes sindicales del colectivo. Protestas que llegaban horas antes de una reunión importante entre los sindicatos y la consejera Esther Niubó para encontrar «soluciones» al conflicto.

El 21% de los docentes de la zona han secundado la huelga, según el recuento final del departamento, cifra que los sindicatos elevan al 55%. La protesta, la primera territorial de este nuevo ciclo de huelgas, ha repetido algunas de las imágenes que se produjeron a gran escala este martes en Barcelona. Un grupo de maestros y profesores han cortado en ambos sentidos a la altura de Sant Just Desvern la B-23, una de las principales vías de entrada a la capital catalana, provocando momentos de tensión –»aislados», según los sindicatos– con algún motorista. “Entendemos que los cortes pueden provocar nerviosismo en algunos conductores; no ha llegado a más”, comenta a El Món Mireia Valentí, referente de la USTEC en el Baix Llobregat.

Horas más tarde, los manifestantes se trasladaron frente a los Servicios Territoriales, en Sant Feliu, y abuchearon a los mossos que escoltaban la sede del departamento en el territorio. “Quizás han sido los dos momentos de tensión de la jornada, que ha sido pacífica”, resume Valentí. Los sindicatos han aprovechado para reunirse con los directores del Servicio Territorial para hacer presión. “Entienden nuestra situación, pero no depende de ellos sino de la consejera Niubó. Lo que nos trasladan, porque así se lo dicen a ellos, es que sin presupuesto no se puede ir a más”, comenta la portavoz de USTEC.

El colectivo ha mostrado nuevamente su disconformidad contra el plan piloto del departamento que incluye la figura de un agente de los Mossos de paisano en algunos centros. Un modelo polémico que no ha convencido al grueso de la comunidad educativa y que nace de los Servicios Territoriales del Baix Llobregat. “Saben, porque así se lo hemos transmitido, que no se puede iniciar un programa de esta magnitud de espaldas a los sindicatos. Nos han pedido perdón y se han comprometido a hacernos partícipes del seguimiento”, detalla Valentí.

Concentración frente a los servicios territoriales de Educación en el Baix Llobregat | Àlex Recolons (ACN)

Protestas también en el Penedès

El primer paro territorial también incluía los territorios del Alt y el Baix Penedès, el Garraf y el Anoia, que sufren los efectos de un incremento poblacional –sobre todo en las comarcas del litoral– que presionan las aulas. “El sistema está colapsado, quizás comenzamos los cursos con 24 alumnos y los terminamos con 28 o 29”, subraya Ana Cebrian, también de USTEC. “No es un problema esporádico, sino estructural; hace muchos años que nos encontramos con esto”, lamenta.

Unos 3.000 docentes del Penedès, según el balance final de los sindicatos, han hecho una marcha lenta por las calles de Vilafranca del Penedès y han terminado con una concentración en la plaza de la Vila. Es la primera gran movilización del curso en el Penedès, después de que en los últimos paros, tanto el de febrero como el último de marzo, se había apostado por grandes marchas unitarias en Barcelona o Tarragona.

La manifestación de docentes por las calles de Vilafranca | Gemma Sánchez (ACN)

Pendientes de la reunión del jueves con Educación

Los docentes continúan la movilización pendiente de la reunión que habrá este jueves entre los sindicatos –están convocados los críticos y también la UGT y CCOO– y el departamento para acercar posturas. Educación insiste en que el margen para ampliar el acuerdo actual es escaso, pero los ha llamado para hacer un análisis global de la situación y para exponer “propuestas para solucionar el conflicto”. “El departamento, hasta ahora, ha tenido una actitud más informativa que propositiva; veremos si eso cambia mañana”, opina Cebrian.

Antes del inicio de las huelgas, la portavoz nacional de la USTEC, Iolanda Segura, ha fijado un nuevo mínimo salarial sobre el cual comenzar a negociar: 400 euros mensuales más, que deberían ir complementados con el retorno de la deuda de los estadios y una cláusula de actualización salarial vinculada al IPC. Más allá de la cuestión salarial, el sindicato también ha pedido un plan de choque de plantillas y educación inclusiva como condiciones básicas de un posible acuerdo. Niubó ha adelantado que Educación llevará una nueva propuesta en materia de inclusión.

La reunión, convocada en el marco de la mesa sindical, también contará con la presencia de la Intersindical, que no forma parte pero ha sido invitada por los sindicatos. El sindicato nacional de clase comparte el grueso de las reivindicaciones, pero añade que el acuerdo debe incluir un cambio en el modelo educativo del país que también priorice la inmersión lingüística.

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