El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha cerrado filas con el Gobierno y el plan piloto de desplegar Mossos d’Esquadra de paisano en los institutos. Illa, que se ha enrocado con la medida, ha cargado contra la oposición y sus críticas. “¿Qué miedo tienen de probarlo?”, ha espetado el jefe del ejecutivo catalán en la sesión de control en el Parlamento. Illa ha querido destacar que la medida no es obligatoria para todos los centros, sino que el plan piloto es “voluntario, limitado en el tiempo y sometido a evaluación”.
Un plan piloto que ha desatado las críticas de la oposición y de la comunidad docente, una comunidad que ya estaba con la paciencia al límite después del acuerdo para la mejora de las condiciones laborales del sector firmado con CCOO y UGT. “Pido respeto por los mossos y por los maestros. Mi Gobierno afronta las situaciones que se encuentra”, ha espetado Illa a los parlamentarios de Junts, quienes han acusado al presidente de la Generalitat de ser el responsable de una nueva «crisis educativa» por su falta de liderazgo. “Silencio, inacción o decisiones equivocadas”, ha resumido la presidenta del grupo parlamentario, Mònica Sales. Illa, por su parte, ha defendido que todos los movimientos del Gobierno buscan “la mejora del sistema educativo y alcanzar una excelencia”, y ha cargado contra la herencia en materia de educación recibida de otros gobiernos.
Una medida que no convence a los socios de investidura, pero sí a PP y Vox
Los socios de investidura de Illa como son los Comuns han cargado con fuerza contra la medida, aunque han reconocido «conflictos» en los institutos catalanes. La presidenta del grupo parlamentario de los Comuns, Jéssica Albiach, ha señalado que el Gobierno quiere “convertir un problema social en un problema particular” y acusa de estigmatizar la precariedad de las familias, ya que «estos conflictos están relacionados con situaciones de pobreza y sufrimiento de muchas de las familias». “Lo que se necesita en las escuelas no son policías, son psicólogos, educadores, personal de apoyo y docentes», ha sentenciado la líder de los Comuns en el Parlamento. Unas acusaciones de las que Illa ha salido al paso y ha asegurado que el Gobierno tiene “la obligación de intentar dar una respuesta si hay una demanda”.

Albiach y la presidenta del grupo parlamentario de la CUP, Pilar Castillejo, además, han acusado al presidente de la Generalitat de alinearse con el marco mental de la derecha y la ultraderecha española. Desde los Comuns han instado a Illa a rectificar y retirar la propuesta y alertan al presidente de que debería «mirar quién está a favor de poner a los mossos en las escuelas: PP y Vox. Eso debería hacerlo reflexionar». Unos argumentos que desde la CUP también critican como el Gobierno “está asumiendo un marco mental y una manera de hacer que no es propia de la escuela pública, sino de la extrema derecha”, un hecho que califican de «preocupante».

