El plan piloto del Gobierno para desplegar mossos en los institutos catalanes puede vivir el principio del fin. Según ha podido saber El Món, hasta cuatro centros educativos han solicitado no formar parte del plan piloto y se han manifestado en contra de la propuesta del Gobierno. Concretamente, el Instituto Margarida Xirgu de l’Hospitalet de Llobregat y el Instituto Jaume Callís, el Instituto la Plana y el Instituto Comtat d’Osona, todos ellos de Vic, son los que han mostrado su oposición al plan piloto del Gobierno.

En el caso del Instituto Margarida Xirgu, el claustro votó en contra de la medida el pasado miércoles 29 de abril, motivo por el cual darán marcha atrás; una decisión que ya se habría comunicado al Gobierno. En el caso de los tres institutos de Vic, el claustro de cada centro ha votado en contra de desplegar la medida y, por lo tanto, no se llegará a implementar. También el Instituto de Vic ha abierto la puerta a hacer caer la propuesta del Gobierno, un plan piloto que ya desplegaron en el centro el pasado lunes, aunque el claustro votará si mantienen la prueba piloto en el instituto la próxima semana, y se prevé que se vote en contra de la medida. Otro centro que parece que hará caer la prueba piloto del Gobierno es el IE Pepa Colomer, en el Prat de Llobregat, ya que se ha abierto al proceso de debate para evitar el despliegue del plan piloto y los mossos de paisano en el instituto.

Educación asegura que no ha recibido peticiones para salir del plan piloto

Por su parte, el Gobierno se mantiene enrocado en su postura y niega que haya recibido ninguna comunicación de ningún instituto para abandonar el plan piloto de integrar mossos en los centros educativos. Según han explicado fuentes de la consejería a la ACN, el departamento no ha recibido ninguna petición formal de los 14 centros que forman parte de la prueba piloto.

Salvador Illa saluda al comisario Esquius/Norma Vidal
Salvador Illa saluda al comisario Esquius/Norma Vidal

Un Gobierno que se mantiene enrocado en su postura de defender a capa y espada. Durante la sesión de control en el Parlament de Catalunya, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, preguntó a la oposición “¿qué miedo tienen de probarlo?”, refiriéndose al plan piloto de desplegar mossos de paisano en los institutos. El jefe del ejecutivo catalán quiso defender la medida y pidió «respeto por los mossos y por los maestros. Mi Gobierno afronta las situaciones que se encuentra», ya que, según Illa, el plan es “voluntario, limitado en el tiempo y sometido a evaluación” y responde a las necesidades del país. Illa, de hecho, aseguró que el Gobierno busca “la mejora del sistema educativo y alcanzar una excelencia” con la propuesta.

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