El optimismo del miércoles continúa entre los sindicatos a pesar de que la reunión de este jueves con Educación no ha ido como se esperaba. El cambio de paradigma se mantiene y la voluntad de llegar a un acuerdo también. Pero la sesión de este jueves, que debía servir para concretar la mejora salarial, ha abordado finalmente los recursos que se deben destinar a la escuela inclusiva. El Gobierno ha pedido tiempo para estudiar a fondo la propuesta de los sindicatos, que de entrada continúa describiendo como una apuesta «maximalista» que se escapa de los márgenes del departamento.
Las organizaciones han puesto sobre la mesa un aumento progresivo de unos 500 euros mensuales para el conjunto de la plantilla y un incremento de 6.500 dotaciones en los próximos dos años. Medidas, en líneas generales, que el departamento valora en torno a los 1.000 millones de euros, según fuentes conocedoras de las negociaciones. Una cifra “inasumible”, ha remarcado a la salida de la reunión el secretario de Mejora Educativa, Ignasi Giménez. El Gobierno ha detallado después lo referente a la escuela inclusiva, que los sindicatos críticos con el acuerdo de febrero –ratificado solo por UGT y CCOO– quieren concretar en un nuevo documento.
La reunión había comenzado con cuatro de las cinco organizaciones que convocan las huelgas, pero a la ausencia adelantada de Profesores de Secundaria, que no comparte el marco negociador, se ha sumado la despedida prematura de la CGT, Intersindical y la COS. No rompen las negociaciones, han asegurado, pero se van “hasta que Educación tenga una respuesta” a su propuesta salarial. El sindicato mayoritario USTEC ha aguantado hasta el final, conscientes de que han dado poco margen para que la administración estudie sus números, pero a la salida ha exigido una alternativa “clara y concreta” para mañana mismo. “Si no vienen con el trabajo hecho sí que habrá una ruptura”, ha avisado la portavoz, Iolanda Segura.

Los sindicatos ven económicamente “viable” su propuesta, que duplica –según sus cálculos– los números del “acuerdo de país” que defiende el ejecutivo. Y ahora, con los presupuestos cerrados, “la excusa de que no hay dinero se ha acabado”, ha insistido de nuevo Segura. En todo caso, desde la USTEC abren la puerta a priorizar entre las demandas salariales, tal como les ha pedido el departamento durante la reunión. Dentro de un marco negociador, “veremos hasta dónde podemos llegar las dos partes”, ha argumentado la USTEC en tono conciliador.
Avances en inclusiva
En todo caso, desde el departamento ven “provechosa” la reunión de este jueves, que ha servido para avanzar en materia de escuela inclusiva. “Vamos por el buen camino”, ha señalado Giménez segundos antes de que, ante los mismos micrófonos, la USTEC diera casi por buenos los avances en esta materia. “Es donde se puede avanzar más y mejor”, ha asumido Segura. “Sus propuestas están recogidas en nuestro acuerdo”, había replicado, también a la salida de la reunión, la UGT. Junto con CCOO, ha defendido su pacto, sin rechazar futuros incrementos, y ha reclamado al resto que se sume a la mesa de seguimiento de este acuerdo.
El compromiso es retomar la negociación este mismo viernes a las 12 horas para acercar posturas, ahora sí, en materia salarial. Muy probablemente, aún no habrá acuerdo, pero algunas figuras presentes en las reuniones comienzan a soñar con una consulta a los docentes. La USTEC y la CGT juegan también esta carta, que vuelven a situar sobre la mesa del departamento: no se trata solo de convencer a los sindicatos, sino también de tejer una propuesta “que acepte el colectivo”. Y el colectivo, recuerdan, está movilizado. Y esto explica el seguimiento de las huelgas y sobre todo el veto a las colonias, que ya suma casi un 65% de los claustros de Cataluña.


