Una publicación en redes sociales de los socialistas vascos genera una crisis entre el gobierno español y el Partido Nacionalista Vasco. La cuenta oficial de Twitter -ahora conocida como X- del PSE-EE ha compartido este martes por la mañana un tuit con una imagen generada por IA del líder de los jeltzale, Aitor Esteban, tirándose vestido a una piscina mientras otras personas se ríen de él. Los socialistas -socios, cabe recordar, del PNB en el gobierno de Euskadi- se han enfrentado con Esteban a raíz de unas declaraciones del presidente del Euzkadi Buru Batzar en Euskadi Irratia sobre las negociaciones para la reforma del Estatuto. En ellas, aseguraba que se están dando «pasos adelante» para pactar una nueva ley orgánica para los tres territorios históricos.
A raíz de la publicación, la cuenta oficial del PNB ha estallado contra la estrategia de redes de los socialistas. «No hay nada que justifique una falta de respeto de este nivel. Es indecente», han respondido los jeltzale en su propia cuenta de Twitter. A raíz del mensaje del PSE, han anunciado además que la reunión que los nacionalistas tenían prevista con el gobierno español para el miércoles «queda anulada». La grieta entre Esteban y el ejecutivo de Pedro Sánchez llega en mal momento para Madrid, en medio de una doble derrota en el Congreso de los Diputados: la convalidación fallida del decreto de alquileres y la creación del Consorcio de Inversiones pactado entre ERC y la Generalitat, que no llegará ni siquiera a tramitarse. Los vascos, cabe recordar, han retirado a última hora su apoyo a la regulación de vivienda, por considerar que no ha generado consenso en el hemiciclo.
«Agua en la piscina del Estatuto»
En la publicación, el PSE-EE ironiza sobre las declaraciones de Esteban: «Ahora hay agua en la piscina del nuevo Estatuto… dice el PNB». En el trasfondo de la crítica están las negociaciones para blindar el uso del euskera en las administraciones públicas, mediante una potencial reforma de la Ley de Empleo Público. La tensión entre las partes ha crecido en las últimas semanas, porque los socios de los nacionalistas aseguran que «no están dispuestos a escuchar ni a acordar». Así, acusan a Esteban de «seguir a EH Bildu, aumentar la exigencia del euskera en las oposiciones y abandonar los consensos recientes». Los nacionalistas, cabe recordar, están elaborando una propuesta para dar libertad a las administraciones convocantes de cada oposición para establecer qué nivel lingüístico exigen; mientras que los abertzale calientan la cuestión y reclaman poner el euskera al mismo nivel que el castellano para cualquier convocatoria pública. «Ya es casualidad que el optimismo de Aitor Esteban coincida con un mal momento para su partido», lanzan los socialistas, en medio de esta tensión.

