Las supuestas infiltraciones policiales por parte de los Mossos en las asambleas de docentes han ampliado la brecha entre el Gobierno y los sindicatos educativos. Una brecha a la que se han sumado los grupos parlamentarios independentistas al hurgar en la herida y reclamar el cese del director de la Policía Catalana, Josep Lluís Trapero, por estas infiltraciones en los movimientos organizativos de los docentes.
ERC y la CUP han sido las formaciones parlamentarias que más han alzado la voz contra la operación policial y han señalado que los hechos son de «extrema gravedad» en caso de confirmarse. Desde la formación republicana, el diputado Jordi Albert ha pedido la cabeza de Trapero, ya que lo han calificado de ser el “responsable político” de la actuación. Albert, en declaraciones recogidas por la ACN, ha asegurado que «en un país democrático estas acciones no tienen cabida» y alerta que es «inadmisible e intolerable» infiltrar policías en asambleas preparatorias de movilizaciones docentes. Para el diputado republicano, la actuación de la policía catalana y las supuestas órdenes de Trapero generan una “falta de confianza” en el cuerpo de los Mossos y ha señalado directamente a Trapero, ya que es, según los republicanos, quien tiene las «responsabilidades» y lo ha acusado de esconderse. “Es él quien debería estar dando la cara y no lo está”.
Desde la CUP también han mantenido los cañones en posición de guerra y han pedido el cese de Trapero. «Debe ser cesado», ha aseverado el diputado de la CUP, Xavier Pellicer, quien también ha señalado directamente a Trapero. “El responsable del operativo que ha decidido infiltrar agentes de la policía en asambleas de docentes debe dimitir de forma inmediata”, ha asegurado. Pellicer ha denunciado que esta nueva infiltración por parte del cuerpo de Mossos d’Esquadra no es un «hecho aislado» sino que corresponde a una “campaña de acoso” contra las movilizaciones de los sectores sociales y concretamente contra el sector educativo.
Pellicer, además, ha querido extender la reclamación de responsabilidades y, junto con los Comuns, ha pedido que la comisión de investigación haga comparecer a Trapero, al comisario jefe de los Mossos, Miquel Esquius, responsables de Información y a la consejera de Interior y ha reclamado que desde el Gobierno den “explicaciones, disculpas, rectificaciones y dimisiones” al sector y a la ciudadanía.
Los Comuns y Junts moderan el tono y reclaman explicaciones al Gobierno
Quienes también han presionado al Gobierno y al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, han sido los grupos parlamentarios de Junts y los Comuns. Dos partidos, sin embargo, que han puesto agua al vino y han moderado el tono contra el ejecutivo catalán. Desde los Comuns han reclamado que el Gobierno haga una “investigación efectiva” de los hechos. Andrés García Berrio, diputado de los Comuns, ha asegurado que una infiltración en una asamblea sindical «traspasa todas las líneas rojas» y reclama que haya un mecanismo de control de los cuerpos policiales. “El gobierno debe ser implacable ante la presencia de agentes infiltrados en una asamblea sindical que está preparando huelgas, movilizaciones y estrategia de negociación con el propio gobierno”, ha declarado Berrio.
Por su parte, Junts ha alertado que «si se confirman los hechos, estaríamos ante una vulneración muy grave de los derechos fundamentales de los trabajadores de la educación» y reclama explicaciones “inmediatas y claras” al Gobierno. La diputada Judith Toronjo ha pedido que la Consejería de Interior dé la cara y explique si ordenó la infiltración policial. Toronjo ha asegurado que el Gobierno está «absolutamente superado» ante el conflicto con el sector educativo y han registrado preguntas parlamentarias dirigidas a los departamentos de Interior y Educación y ha recordado que ya había pedido comparecencias de Parlon, Niubó y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa.

