Junts, ERC, Comuns y la CUP presionan al director general de los Mossos, Josep Lluís Trapero, y han registrado en el parlamento la petición de comparecencia para dar explicaciones por “haber mentido” sobre el dispositivo policial de los Mossos d’Esquadra durante la visita del rey español Felipe VI a Montserrat. La petición llega poco después de que la justicia, tal y como adelantó El Món, haya archivado el caso contra el manifestante de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), denunciado por los Mossos d’Esquadra por supuestamente haber golpeado a un cabo de la Brigada Móvil durante el acto del milenario de la Abadía.
El director general de la Policía defendió esta versión en la última comparecencia en la comisión de Interior del Parlamento, donde aseguró que la caña con la que el manifestante llevaba una bandera estelada era una “defensa extensible”. Los tres grupos parlamentarios consideran que esta valoración de Trapero “criminaliza los hechos y la concentración”. El juez ha puesto las cosas en su lugar y con los vídeos aportados a la causa ha concluido que si el cabo se hizo daño con una caña de pescar fue sin intención y por culpa de otro agente que la tumbó para quitar la bandera.
La decisión del titular del Tribunal de Instancia de Manresa número 5, Ramon Landa, ha animado a Junts, ERC, Comuns y la CUP a pedir su comparecencia. De hecho, consideran que han quedado demostradas como falsas las manifestaciones de Trapero y le reclaman explicaciones. Algunos de los grupos ya se plantean pedir que sea destituido y que la consejera del ramo, Núria Parlon, sea reprobada parlamentariamente.
Un gran dispositivo para proteger a Felipe VI
El Borbón español llegó a Montserrat para celebrar una visita enmarcada en el Milenario de Cataluña y lo hizo rodeado de una multitud de policías protegiendo al rey español para evitar cualquier inconveniente que pudiera incomodarlo. Cientos de personas esperaron al Borbón en la abadía de Montserrat, una abadía que estaba protegida a cal y canto por las unidades antidisturbios de los Mossos d’Esquadra que se desplegaron a primera hora de la mañana para acordonar las entradas a la abadía.

Los agentes policiales realizaron exhaustivos controles de mochilas, establecieron zonas de paso restringido y acordonamientos para los accesos directos al templo y la cripta de la Virgen de Montserrat. Las personas concentradas, totalmente pacíficas, se plantaron frente a una línea policial que en un principio estaba controlada por el comisario Anfruns y que mantenía las formas. Al final de la protesta los agentes policiales terminaron denunciando a dos personas el organizador y un manifestante por golpear a un agente con una bandera, y una docena de identificados. Precisamente fue la denuncia contra el manifestante acusado de golpear a un agente con la bandera la que abrió la caja de los truenos y que ha dejado a Trapero y Parlon retratados.

