La Audiencia Provincial de Barcelona ha acordado reabrir la causa de Òmnium contra las autoridades españolas por el espionaje con el software israelí Pegasus, que afectaba a tres miembros de la asociación independentista. La autoridad judicial ha admitido el recurso presentado por Òmnium y acepta la existencia de indicios de delito en el espionaje, una decisión que llega después de que el Juzgado de Instrucción 21 de Barcelona archivara la investigación el pasado 12 de febrero.
La Audiencia señala que hay elementos que podrían indicar una intervención externa «no autorizada» en los teléfonos móviles de los espiados, un acto de espionaje que apunta hacia el Centro Nacional de Inteligencia del Estado español (CNI). En un comunicado, Òmnium Cultural señala que la entidad independentista ha solicitado un suplicatorio al Consejo de Ministros para poder desclasificar toda la información relacionada con el Caso Pegasus y el espionaje que sufrieron el exvicepresidente de Òmnium Marcel Mauri; su responsable internacional y legal, Elena Jiménez, y la periodista y compañera de Jordi Cuixart, Txell Bonet. La Audiencia, además, también ha acordado que se cree una comisión rogatoria a Israel para pedir si conservan informaciones y datos sobre el uso del software espía Pegasus sobre estas personas.
Òmnium, en el recurso presentado ante la Audiencia de Barcelona, solicita la investigación sobre la infección y uso de Pegasus contra los miembros de la entidad independentista y denunciaba que la investigación judicial vinculada al caso era “fragmentaria, lenta, revictimizadora e ineficaz” y acusa al juez de no pedir declaración a los afectados ni haber solicitado información a la empresa israelí propietaria del software. Unos hechos por los que pedían la apertura de un nuevo proceso judicial para aclarar los hechos y conseguir justicia para las personas afectadas.

Òmnium asegura que el caso demuestra la «persecución al independentismo»
En una nota de prensa de la entidad independentista, el presidente de Òmnium, Xavier Antich, ha destacado que la reapertura del caso por el espionaje «supone la confirmación del espionaje político» sufrido por Òmnium. “Que la misma Audiencia Provincial de Barcelona vea indicios de autoría, y por tanto de delito, por parte del CNI -principal servicio de información e inteligencia del gobierno del Estado- demuestra, una vez más, que la persecución al independentismo se produce en unos marcos ilegales y represivos brutales que no respetan en ningún caso los derechos fundamentales”, ha asegurado un Antich que apuesta por mantener la presión judicial del caso para poder saber «la verdad de esta causa general contra el independentismo».

