Al mismo tiempo puso en marcha la semana pasada una campaña para expulsar a Renfe de Cataluña y, después de recoger más de 25.000 firmas a través de la plataforma forarenfe.cat, ha activado una consulta vinculante con el objetivo de que la gente decida «cuál es la mejor manera de eliminar definitivamente la empresa mixta y expulsar a Renfe de Cataluña». La votación, que estará activa hasta el próximo 15 de febrero, ofrece tres opciones: presentar una iniciativa legislativa popular (ILP) al Parlamento de Cataluña, llevar a cabo una acción directa con impacto inmediato o crear grupos de coordinación local en cada municipio.

Los impulsores de la campaña han definido estas «tres vías estratégicas» e invitan a los interesados a participar a través de un canal de Telegram activado para la ocasión. Por el momento, la opción de la ILP arrasa entre los más de 2.500 votos que ha recogido en pocas horas. Es la opción preferida por el 85% de los participantes en la consulta hasta este momento. Por otro lado, la creación de grupos solo ha recibido el apoyo del 9% de los participantes y la acción directa solo cuenta con el 6% de los votos. «Estas tres opciones no son incompatibles, pero está bien que decidamos entre todos por dónde empezamos», defiende Jordi Graupera, líder de la formación, en un video publicado en redes para difundir la consulta.

Para que la ILP, que ahora es la opción preferida, avance en el Parlamento de Cataluña será necesario recoger 50.000 firmas. Al mismo tiempo es consciente de que será necesario organizar «cientos de voluntarios» para conseguir las firmas necesarias que «fuerce» al Parlamento a aprobar una ley que sustituya a Renfe por «un operador designado por la Generalitat, de acuerdo con el artículo 169 del Estatuto y el marco competencial propio de Cataluña». «Las instituciones catalanas tienen mucho más poder del que nos quieren hacer creer porque ahora mismo no se utiliza en la dirección correcta», defiende la entidad.

Una opción más local para actuar contra Renfe «pueblo a pueblo»

Por otro lado, la acción de crear grupos locales, la segunda de las tres opciones preferidas por los participantes en la consulta, serviría para disponer de herramientas municipales para presentar mociones, presión institucional, acciones jurídicas y control de los entornos de las estaciones. Una serie de actuaciones que, según la formación, permitiría actuar contra Renfe «pueblo a pueblo hasta hacer inevitable su relevo». Finalmente, la colocación de vinilos, la que tiene menos apoyos, serviría para evidenciar que Renfe es «un peligro para los catalanes» y también para «concienciar que el primer objetivo concreto para expulsar al Estado es eliminar la empresa mixta para generar un efecto dominó».

Con solo nueve días, el manifiesto contra la empresa mixta de Rodalies de Cataluña y para expulsar a Renfe de Cataluña ha recibido el apoyo de 25.223 personas y, en consecuencia, se han enviado más de 100.000 correos electrónicos a los diputados del Parlamento de Cataluña para detenerla. Graupera ha celebrado que «conseguimos captar la conversación, desplazarla hacia la opción de expulsar a Renfe de Cataluña y eliminar esta empresa mixta». Algunos partidos se tuvieron que justificar como nunca lo habían hecho, a otros se les vio las vergüenzas y otros asumieron ya parte de nuestro discurso», ha añadido convencido de que se puede «expulsar a Renfe de Cataluña».

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